Picassent se rinde a la fuerza del directo de Amaral

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Picassent se rinde a la fuerza del directo de Amaral

Eva y Juan, Juan y Eva, o lo que es lo mismo, el grupo Amaral, han vuelto a dar mucho de qué hablar en el mundo de la música desde el lanzamiento de su último álbum “Nocturnal”. Quizá, su disco más oscuro en cuanto a la profundidad de letras se refiere, con grandes dosis de recursos literarios y dobles intenciones. También, por sus sonidos más buscados y experimentados.

Un disco que han sabido adaptar a la perfección a los diferentes marcos y tesituras donde han expresado su contenido: acústicos tan solo con la inconfundible y potente voz de Eva y a la guitarra, Juan Aguirre, junto al grupo “The chinese Birdwatchers” versionando el single “Llévame muy lejos” con acertados toques de folk, incluso en el pasado mes de enero, nos dejaron un gustoso y sorprendente sabor en el paladar al pisar el Teatro Real de Madrid para realizar ni más ni menos que, un concierto sinfónico de la mano de la banda sinfónica municipal de la capital. Tiempo después, nos regalaron “Nocturnal: Solar Sessions” una adaptación de “Nocturnal” con sonidos más ligeros y más “Amaralescos” para los nostálgicos que quizá, echaban de menos la amenidad que perfumaba sus anteriores discos.

Después de 20 años sobre los escenarios, han encontrado el punto exacto donde solo la vehemencia de la juventud o de la madurez permite acariciar ciertas locuras. ¿Alguien puede salir ileso versionando a David Bowie? Muy rara vez. Y ellos no solo salieron sin cicatrices sino que, realizaron un cover del tema “Héroes” muy a la altura, superando expectativas y sacándolo de paseo por varios directos. Años de giras sin descanso por América, España, gran parte de Europa, Japón… Y así podríamos pasarnos horas y horas haciendo un repaso de los logros conseguidos por el grupo zaragozano pero, vamos al tema que nos atañe: el concierto que ofrecieron en Picassent (Valencia) el pasado sábado.

Como buenos melómanos, decidieron comenzar el espectáculo con el tema “All Tomorrow’s Parties” de “The Velvet Underground” de fondo en cuanto los focos dieron paso a la oscuridad. A los pocos minutos, y con los asistentes expectantes y exaltados, salieron los protagonistas de la noche, ambos guitarra en mano para dar el pistoletazo de salida con el tema “Unas veces se gana y otras se pierde”.

No hubo tregua e inmediatamente comenzaron a sonar los primeros acordes de “Revolución” el público literalmente enloqueció con esta canción atemporal que, algunos, nunca nos cansaremos de vociferar alto y fuerte por el poderoso mensaje que lleva consigo. Puede que quien no haya asistido nunca a un concierto del grupo, guarde en su retina alguna imagen anclada de los años 90, con temas algo más descafeinados pero quienes lo viven en la actualidad, saben que no hay vídeo, letras ni imágenes por muy buenos que sean, que hagan justicia a sus directos.

Eva no cesó en recorrer el escenario con varios “headbanging”, esos circulares movimientos de melena más conocidos en la jerga metalera. No solo era ella quien saltaba de lado a lado, de atrás adelante, de arriba abajo ya que, a ratos, llevaba consigo el pie de micro, muy al estilo Mercury y, salvando las distancias, el objetivo estaba claro: inculcar al público esa energía y vibración de la que muy pocos artistas pueden hacer gala. Y lo consiguieron con creces.

Unos de los puntos destacables de esta gira, es el despliegue de luces y visuales, así como también, la incorporación de sonidos electrónicos que, una vez más, convertían las canciones de siempre, en temas casi irreconocibles. Una luna llena, estrellas, bola de discoteca, faros, atardeceres… eran los acompañamientos que podían disfrutarse en la peculiar pantalla. Variopintos para cada tema que, hacían más fácil la conquista y el dejarse llevar a cualquier lugar consiguiendo el mimetismo que ofrecían con la canción acertada y la melodía exacta.

Entre tanta adrenalina también hubo hueco para temas más pausados como con “Cuando suba la marea” pero no hubo hueco para el descanso, ya que, con unas u otras canciones, las distintas emociones no dejaron de bailar en el aire. Amaral no solo es reseñable por sus letras románticas, de desamor o de una búsqueda incansable de libertad. Entre ellas, también existe mucha reivindicación, algunos mensajes sociales totalmente claros y otros más recónditos. De hecho, no faltaron temas como “Salir corriendo” o “Noche de cuchillos”.

Uno de los momentos indiscutiblemente más mágicos, se vivió después de interpretar “500 vidas” haciendo alusión a la paz. Pero no existió ese tipo de llamadas a la paz con tufillo a coro de Iglesia, aquí se estaba palpando un evidente cansancio, se pedía la paz a gritos pero sin gritar, donde la música y la guitarra eléctrica de Juan, continuaron sonando como martillazos para golpear nuestra cabeza y de este modo intentar hacernos despertar… despertar… DESPERTAR. Una mano blanca y abierta era esta vez, la actriz en la pantalla. Eva, alzó las suyas a la vez que convertía con su voz ese grito contenido en tintes líricos. El abarrotado recinto hizo lo mismo, manos arriba y silencio, no hacía falta decir nada para entendernos.

Pudimos ver a una Eva más desatada que nunca con unos sensuales movimientos, como los que dejó para el tema “No sé qué hacer con mi vida”. Y, ¿os imagináis “Días de verano” con aires entre aflamencados y pequeños toques seguramente inconscientes, de música popular aragonesa? raro ¿verdad? Pues no sabemos cómo lo hacen estos chicos pero todo cuadra y fue una de las actuaciones más aplaudidas de la noche.

Antes de interpretar el tema “La Niebla” Eva dijo: “Por mucha oscuridad que haya, siempre llega la luz”. Paradójicamente, justo al terminar esta canción, la noche se volvió más “Nocturnal” que nunca y relámpagos y lluvia hicieron su aparición. Pese al peligro que esto conlleva, y sin haber cubierta en el escenario, quisieron continuar con dos temas más, mojándose en todos los sentidos para no abandonar a su público. El gesto de Eva cada vez se iba llenando de impotencia y de pena cuando se produjo una mirada cómplice con alguien de la organización que advertía que de ese modo sería imposible continuar.

Los técnicos recogieron de inmediato todos los instrumentos, los artistas desaparecieron del escenario y en vista de las circunstancias, nadie esperaba que volviesen a salir; pero hay artistas y ARTISTAS. Por todos son conocidas las espantadas sin motivo aparente que supuestos “grandes cantantes” hacen en sus conciertos y para más inri, conciertos sin ninguna calidad musical. Pero Eva y Juan volvieron a un escenario ya vacío, tapados con toallas para despedirse de su público, que, gran parte de él, se había desplazado desde diferentes puntos del país para ver el show.

Hasta el micrófono dejó de funcionar pero, Amaral y Aguirre, no dejaron de pedir disculpas (por algo que ni siquiera estaba en sus manos) y aún así, siguieron disculpándose bajo el agua una y otra vez. También sabemos que, hay gente con una falta de empatía brutal y, estamos convencidos de que, en las mismas condiciones pero haciendo las cosas de otra manera por parte de los artistas, habría habido abucheos, quejas a la organización, incluso quejas a “San Isidro”, ese que “pone la lluvia y quita el sol” la gente a veces se queja con razón pero otras, por vicio, o por llevar a otro lugar sus frustraciones personales.

Pero de allí nadie se fue desilusionado por ese infortunio, al contrario, la satisfacción se reflejaba en los rostros, porque cuando la humildad y el talento se unen, la gente sabe reconocerlo. Y de eso Juan y Eva van sobrados. Y sí, llegó la niebla y llegó el diluvio y quién sabe, quizá para algunos, hasta fue una señal que se materializó en el momento preciso y adecuado. Ya sabemos, la magia de la música.

Sea como fuere, de lo que no cabe duda es que Amaral es uno de los mejores grupos que ha dado este país y como consecuencia, llega el agradecimiento por parte de los que están desde sus comienzos y de las nuevas generaciones que se van uniendo. Por inventar y reinventar, por sorprender, por explorar y por amar lo que hacen sin ínfulas de nada cuando lo tienen todo, mientras otros, alardean de todo sin ofrecer nada.

La gira ya está dando sus últimos coletazos, por ello, desde 100% Pop Español os recomendamos el apoteósico final que tendrá lugar el 28 de octubre a las 19:30 h. en el WiZink Center de Madrid (antiguo Palacio de los Deportes).

Crónica realizada por Soco Cordente

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