Sofía Ellar hace de su “Nota en Do” uno de los discos del año

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Sofía Ellar hace de su “Nota en Do” uno de los discos del año

A estas alturas de año, con poco más de dos meses transcurridos, resulta cuanto menos atrevido, afirmar que el último álbum de Sofía Ellar, “Nota en Do“, es uno de los mejores discos del 2018. Pero lo cierto es que el de Sofía es un disco para disfrutarlo de principio a fin, lleno de una delicadeza refinada que muestra el extraordinario talento que tiene a la hora de componer canciones únicas y excepcionales. Y que la consagra como una de las artistas emergentes con más futuro de la actualidad.

Sofía ha ido evolucionando y dando más empaque y madurez a sus canciones sin perder la esencia que se dejó ver en su debut el año pasado con “Seis Peniques“. La filosofía de sus canciones sigue siendo la misma: emocionar. “Nota en Do” tiene ese don y es el altavoz perfecto para sus melodías suaves y sus historias tristes. Un trabajo hecho con elegancia, estilo y clase que además de golpearte con saña cuando lo escuchas, deja un buen regusto a cercanía y sensibilidad en el paladar.

Pero para que un disco pueda ser considerado como una verdadera obra de arte, tiene además, que funcionar bien en directo. Y la prueba de fuego para Sofía llegaba esta semana con la presentación del álbum en Madrid. El punto de partida, al alcance sólo de los elegidos, no podía ser más ilusionante: tres sold out en una de las salas más emblemáticas de Madrid, la Joy Eslava. Y el resultado ha sido todo un éxito. Sofía no sólo ha superado la prueba con excelencia sino que ha confirmado todos los presagios, esos que la situaban en uno de los escalones más altos del pop español actual.

Una proyección audiovisual con imágenes de su actuación hace un año en la misma sala servía como carta de presentación al primero de los tres conciertos. Tras ella sonaban los acordes de “Sin Avisar“, el tema que daba título al evento. “Cenas que acaban en juerga” y “Rock ‘n’ Rolles de Chiquillos“, daban continuación a una noche memorable, donde los sentimientos estaban ya a flor de piel. Bastaron tres canciones para que Sofía demostrara ser una de esas artistas que va mucho más allá de un momento puntual de inspiración. Por su dominio del fraseo y el tempo de los temas, y su manera de “arrastrar” las melodías con arpegios contagiosos.

Era una velada para apelar a la melancolía. Y como no podía ser de otra manera, el público respondió. El derroche de alegría y optimismo quedó palpable en “Borrachos de Sueños“, con intérprete de lengua de signos incluida sobre en el escenario, y en “Mundos“, su canción más especial, llena de sentimiento y poesía, que lejos de ser pretenciosa, es un muestrario del pop lleno de fuerza interior de Sofía, suave y dulce en la ejecución, pero con una energía interna descomunal. Y como algunas segundas partes sí que son buenas, el concatenaba con “Mundos…?“. Doble dosis de carisma y energía.

En una faceta más íntima y cercana llegaban “G&t’s” y “Spanish Little Place“. Sofía se saltaba todo el protocolo para cantar “Humanidad en Paro“, una llamada a la reflexión, a actuar y a no mirar para otro lado, que decidió interpretar entre el público, a capella, con todos los asistentes sentados y la compañía de Milena Brody, la única músico femenina que le acompañaba en este concierto, al violín. Era su pequeño homenaje a todas las mujeres trabajadoras en un día tan señalado. El ecuador del concierto lo completaría “Fiesta en mi Duna“, que el público coreó al unísono.

Amor de Anticuario” situaba de nuevo a Sofía entre el público, esta vez para bailar y cantar a pleno pulmón el tema, en una explosión de adrenalina y frenesí. Con lágrimas de emoción en los ojos llegaría “Ana“, una preciosa balada dedicada a su madre. Esta vez no hacía falta cuidar a “su maño”, tampoco al resto de músicos que le acompañaron en el público, impecables todos ellos. Y para poner el broche de oro al momento, Sofía Ellar dio paso a dos de su mayores éxitos “Segundas partes entre Suicidas” y “Verano con Lima” que el público agradeció volcándose entregado a ambos.

A falta de los bises, “Serenatas Baratas” y “Nota en Do” echaron el cierre al concierto con sus ritmos frescos y pegadizos. La banda volvía al escenario para poner la guinda al concierto. Así, llegaron “Hoy que somos locos” y “Con la M“. M de magia, esa magia e inmediatez de una artista que tiene por delante mil historias que contar, sensibilidades que compartir y muchos sentimientos aún que mostrar. Porque el pop elegante y trabajado que nos presentó en la Joy Eslava, desde su inicial “Sin Avisar” hasta la última nota de “Tus Movidas“, con la que cerró la noche, tiene ese carácter de emocional y atractivo, con algo muy personal, difícil de catalogar pero enormemente adictivo.

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