
Resumen de la segunda semifinal del Benidorm Fest
La segunda semifinal del Benidorm Fest confirmó que RTVE ha echado el resto este año en la producción presentando nueve propuestas de gran calidad. Los artistas estuvieron a la altura de las circunstancias, impecables vocalmente y con actuaciones visualmente muy atractivas. El resultado, una de las mejores galas de todas las que llevamos celebradas en estas cinco ediciones del certamen. Y también, una de las más divididas en cuanto a votos entre lo decidido por el público y el jurado.
Así, hasta ocho artistas llegaron a la última ronda con opciones para clasificarse. Solamente Ku Minerva quedaba descartada de primeras tras no recibir el apoyo ni del público ni del jurado. Eso sí, su actuación fue épica, con una Minerva hipnótica y empoderada sobre el escenario y una puesta en escena con aíres góticos que bien podría haber firmado cualquier delegación nórdica en Eurovisión. En cualquier otra edición hubiera sido finalista, pero ayer el listón estaba demasiado alto para pasar.
Y que un artista con casi veinte años de trayectoria a sus espaldas como Funambulista fuera otro de los eliminados, confirma el exigente nivel. El artista murciano es un auténtico animal escénico y sus directos son de lo mejor que hay en el pop actual. El público le dio su apoyo pero en una plaza como la de Benidorm donde prima mucho el espectáculo el jurado profesional decidió decantarse por otras propuestas. Y a diferencia de lo ocurrido en la primera semifinal ese voto prevaleció más.
De la misma manera se quedó fuera Atyat. La cantante madrileña, de madre cordobesa y padre egipcio, realizó una puesta en escena acorde a sus raíces. Baile, fuego y más de un break dance, su actuación estuvo llena de sensualidad. Atyat era una de las favoritas al triunfo y su no clasificación para la final es sin duda la gran sorpresa del concurso. Como lo es en el polo opuesto el pase de The Quinquis, con quien nadie contaba en las quinielas y que estarán el sábado gracias al voto del jurado.
La cuarta que estuvo en el alambre fue Asha. La vocalista de origen marroquí no contaba con a priori la mejor canción, pero supo jugar sus cartas como nadie. Fue la primera en aparecer y lo hacía después de que Abraham Mateo nos dejara sin palabras. Su puesta en escena sorprendió a todos, simulando un vagón de tren encima del escenario. Un amor fugaz, el paso del tiempo, la distancia… todo lo que cantaba quedaba representado a la perfección y el público cayó en sus redes.
Los que no fallaron fueron Miranda! y Bailamamá. Su actuación fue colorida, divertida y sorprendente, al más puro estilo de los argentinos y del vocalista de Varry Brava. Tampoco lo hizo Dani J, quien por primera vez en las cinco ediciones coloca una bachata en la final del concurso. Mayo por contra, estuvo impreciso a nivel vocal, sobre todo al comienzo de la canción donde los nervios le pasaron factura. Eso sí, el sevillano cuenta con un arma infalible para la final: el apoyo de sus fans.
Para coronar la semifinal como una de las mejores del Benidorm Fest hacía falta una reina. Y ahí emergió Rosalinda Galán. La sevillana realizó la mejor actuación de la noche y se coloca como la gran favorita de cara a llevarse la sirenita de oro. Una espectacular puesta en escena hecha en plano secuencia, con juegos de luces rojas y sombras, y un derroche vocal a la altura de las más grandes hizo el resto. De mantener el nivel este sábado será muy difícil que alguien le arrebate la victoria.