
«Viernes», el relato de sueños perseguidos sin permiso de LAVIC
Pocos artistas tienen en su cabeza un imaginario creativo tan extremadamente particular como el de LAVIC. En él, despliega todo un arsenal de recursos que van atrapándote poco a poco, marcados por la autenticidad, la vulnerabilidad y la épica silenciosa. Ese pulso irrefrenable se captura a la perfección en su último single, «Viernes». La canción traza un relato de sueños perseguidos sin permiso, huidas internas y externas, y una celebración casi clandestina de la identidad real.
En la narrativa de LAVIC, el viernes deja de ser un día concreto de la semana para convertirse en un estado mental. El artista propone posponer las normas, desobedecer la rutina y habitar el filo que separa el deseo de lo estipulado. Caer y levantarse, insistir en lo que nos hace vibrar aunque el mundo diga lo contrario. Un himno para quienes no esperan ese día como descanso, sino como detonante, sin abandonar el plan establecido pero remando a favor de la espontaneidad.
«Viernes» consolida a LAVIC como una voz visceral, nocturna y honesta dentro del rock español. La letra es un alegato a ese día fetiche de la semana en el que las obligaciones se diluyen, las normas pierden peso y la hoja de ruta se mezcla con la estética del renacer. Un canto al juego sin garantías, al deseo y a la libertad que empieza justo cuando todo lo demás se apaga. Todo ello como catalizador de una vida rutinaria que se detiene para perseguir los sueños fuera de la mirada ajena.