Alba Reche une historias, arte y música en “Quimera”

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Alba Reche une historias, arte y música en “Quimera”

Alba Reche debuta en el panorama musical con “Quimera“. La que fuera segunda finalista de Operación Triunfo 2018 presenta un trabajo de bella factura que tiene a la mitología griega como hilo argumental. Lo primero que llama la atención al escuchar el álbum es su identidad sonora, muy alejada del pop convencional. Una propuesta arriesgada que es todo un ejercicio de sutileza musical, con una instrumentación muy cuidada y una gran gama de matices. Sonidos emotivos, íntimos, perfectamente colocados, que confirman a la ilicitana como una artista con mucha osadía.

Quimera” nos regala doce canciones intensas que unen historias, arte y música en un mismo concepto. El título hace referencia tanto a un ansiado sueño que es producto de la imaginación como al animal mitológico que tiene cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón. Y en el interior, cada corte se plasma en una historia mítica que transporta hacia una representación de utopías y sentimientos. Composiciones profundas que nacieron acompañadas de distintos productores, como Ismael Guijarro, Diogo Guerra, Redmojo o Vic Mirallas, los cuales ayudaron a darles forma con coherencia y unirlas a través de la voz, buscando registros diferentes.

El resultado es enriquecedor y fantástico. Porque en lugar de acatar ciertas normas y estilos a la hora de elaborar sus temas, Alba ha firmado un trabajo bello, imponente y absolutamente artístico, dejando su marca personal en distintos géneros musicales. Pero más allá de esta experimentación musical, el verdadero éxito es haber tenido todo el control de su proceso creativo. Y es que, la alicantina ha participado en todas las fases de producción, desde la composición hasta la grabación, y confiesa que, aunque ha confiado mucho en todas las personas que han trabajado con ella, ha querido implicarse también en la creación de texturas musicales imposibles de olvidar.

“Quimera” es una delicia musical de principio a fin. Alba despliega una personalidad sonora auténtica, quizá influenciada por la canción francesa contemporánea. Pero en el álbum hay más ingredientes. Las letras despiertan un abanico enorme de sentimientos, como pueden ser la nostalgia, la libertad o la soledad. Además, hay sinceridad, poesía y una fuerza vocal extraordinaria. Y el efecto es devastador. Reche modula, controla y moldea la voz a su antojo, dando como fruto una propuesta llena del talento e inspiración con la que se consagra en el Olimpo de los artistas de nombre propio. El resultado, uno de los mejores discos del 2019.

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