
Taïn, «El mundo del rap se mueve mucho por egos»
El amor es hilo conductor de «Amor Subterráneo«, el álbum debut de Taïn. Un trabajo en el que el artista gallego abre su corazón al mundo de forma visceral. Desde la pasión hasta el abandono, Taïn disecciona las complejidades del amor en todas sus etapas. Para ello sale de su zona de confort, dando un giro a su manera de componer y apostando por un sonido orgánico que rompe con lo que venía haciendo hasta ahora. En esta entrevista nos cuenta más detalles acerca de este lanzamiento.
– Para todos aquellos que no te conozcan y que te vayan a descubrir a partir de esta entrevista, ¿Cómo te presentarías a nuestros lectores?
– Soy una persona bastante normal. Sí que es verdad que soy inquieto, me gusta explorar cualquier ámbito creativo y me siento muy desarrollado cuando lo hago. Soy un melómano al que le gusta expresarse y contar sus cosas desde su punto de vista.
– 2024 te vio nacer artísticamente como Taïn y apenas un año después estamos aquí presentando tu primer disco. ¿Dónde te ves en unos años con esta progresión?
– Buena pregunta. No me gusta pensar en el futuro, prefiero centrarme en el presente, pero te voy a responder de la mejor manera posible. Me gustaría verme haciendo conciertos por toda España, con un bagaje importante de discos (espero sacar otro por lo menos de aquí a un año o dos) y sentirme verdaderamente tranquilo y contento con lo que estoy haciendo musicalmente.
– Tu álbum debut lleva por título “Amor subterráneo”, ¿Qué has querido representar con ese contraste entre algo tan luminoso como el amor y algo oscuro por definición como lo subterráneo?
– Exactamente eso. Convencer a la gente de que hasta en los peores momentos y en las condiciones más desfavorables puede surgir algo tan bonito como una flor, una planta o un árbol. Se trata de meterle a la gente en la cabeza eso, la idea de que desde la oscuridad siempre va a salir un haz de luz.
– El título está inspirado en una antología de Miguel Hernández, quien concebía la poesía como una herramienta con la que luchar por la libertad y denunciar las injusticias sociales. ¿Es la música igual de potente como altavoz?
– Sí, incluso me atrevería a decir que más que la poesía, porque se te acaba grabando en la cabeza. Imagínate una canción que escuchas en la radio una vez y luego sin darte cuenta estás todo el día tarareándola. Puede que no sepas ni que canción es, pero la tienes ahí. La sonoridad que conseguimos con la música es muy fuerte.
– “Amor subterráneo” tiene como hilo argumental el amor, en sus dos vertientes: amor y desamor. ¿Hacia cuál de los dos lados se inclina la balanza?
– Es un disco un poco nihilista por así decirlo. Se inclina más hacia el desamor pero siempre dejando la esperanza. Por ejemplo empezamos con «He vuelto a creer» y terminamos con «No vuelvo a decir adiós a lo que soy». No queremos dar un mensaje de pesimismo sino que le queremos dar la vuelta, ese es el concepto del álbum.
– Además de para el amor, en este disco hay espacio para romantizar la culpa, volcar inquietudes, hablar de lo superficial y hasta convivir con la ansiedad, ¿Cuál dirías que es de todas las canciones del álbum el eje central sobre el que giran todas las demás?
– «Por inercia». Me parece una de las canciones más viscerales, con más autocrítica y de la que más he aprendido. Intuyo que eso se extrapola a los oyentes y que también pueden aprender lo mismo que aprendí yo de ella.
– Dani Fernández ha dicho en alguna ocasión que la música es el mejor psicólogo posible para un artista. ¿Tiene también para ti ese efecto terapéutico?
– Sí, claro. Al fin y al cabo es un canal, un medio de expresión. Es la manera de estar alineado contigo mismo, de conocerte. Muchas veces cuando escribes lo que haces es no pensar y eso te lleva a lugares desconocidos a los que por otra vía no llegarías. La música es un ejercicio muy interesante. Toda la razón a Dani.
– Las once canciones de “Amor subterráneo” nacen de vivencias y experiencias reales. ¿Es más sanador hablar en primera persona que plasmar los problemas de otros?
– Claro, por lo menos para mí. Al contar mis propias experiencias las dejo apartadas y eso hace que no sigan germinando energía negativa dentro de mí. Para mí hablar de lo mío es mucho más sanador.
– Y a la hora de volcar tus sentimientos en canciones. ¿Te cuesta mucho quitarte la coraza y sacar tu lado más frágil y vulnerable?
– En absoluto. Llevo mucho años haciendo esto y para mí desnudarme es algo muy fácil. No me da complejo ninguno y si me corto a la hora de escribir es por no influenciar a segundas o terceras personas. Pero dentro de lo que es hablar de mí no tengo ningún problema en contarlo absolutamente todo.
– Hay canciones en este disco como “Si pudiéramos hablar”, que nacen desde la desnudez lírica y el autodescubrimiento. ¿Hasta qué punto ha sido importante tener esos momentos introspectivos contigo mismo para dar forma a las canciones?
– Son muy importantes. Soy una persona a la que le gusta mucho pensar, reflexionar y preguntarse inquietudes. Esos momentos para mí son muy gratificantes. Además la gente que está mi alrededor también alimenta ese estar en el mundo del pensamiento. Lo tengo tan interiorizado que los momentos introspectivos son de los más importantes en mi vida.
– Tú empezaste haciendo música urbana y te has reinventado hacia un sonido mucho más pop y comercial. ¿Puede servir esa frase también como metáfora de haber recuperado la ilusión por la música?
– No diría tampoco que es más comercial. Diría todo lo contrario, ya que ahora mismo lo que está de moda es lo fácil, la comida rápida, como la llamamos, que es tirando hacia lo urbano. Me intenté desvincular un poco de ese camino y hacer las cosas de una manera orgánica, como se hizo toda la vida: coger una guitarra y cantar.
– ¿Qué te ha aportado el rap y el género urbano de cara a esta nueva etapa?
– Eso sí que es una buena pregunta. En el rap no te fijas tanto en la melodía, vas más a lo que es la lírica. En ese sentido me ha hecho tener un cuidado y una delicadeza especial a la hora de escribir que por ejemplo, otros artistas emergentes veo que no tienen. Es algo que yo se lo debo al rap.
– ¿Y por qué sois tantos los artistas que decidís salir de este género y afrontar la música desde otra perspectiva. ¿Tan tóxico es el mundo del rap?
– Diría que sí. Creo que se mueve mucho por egos. El estereotipo del rapero es «soy mejor que tú»… es decir, mirar hacia él mismo siempre. La riqueza de otros géneros está en mirar hacia los demás, subir juntos, aprender y cohesionar lo máximo posible para que todos podamos seguir hacia adelante y aprender unos de otros. Te pongo un ejemplo, cuando coincidí con Iván Ferreiro en un festival, lo primero que hizo al entrar en el backstage fue invitarme a su casa. Sin casi conocernos. Me dijo, oye, bájate un día a mi casa, comemos juntos y nos metemos un rato en el estudio. Eso para en el mundo del rap es impensable, se guarda mucho más la distancia.
– ¿Te daba vértigo que la gente no reaccionara positivamente al cambio de estilo?
– No tenía miedo porque sabía que lo que estaba ofreciendo era bueno. Además tenía el amparo de Esmerarte Industrias Creativas y quieras que no, cuando alguien importante te respalda la gente sabe que es porque estás haciendo las cosas bien. Entonces, no, nunca tuve miedo, estuve muy seguro de mí mismo.
– En “Por Inercia” reflexionas sobre tu trayectoria y tu evolución artística. Si pudieras dar marcha atrás en el tiempo, ¿cambiarías algo de lo vivido?
– No, soy de los que piensan que el camino que has tomado es lo que te ha llevado a donde estás ahora. No cambiaría nada.
– ¿Y en qué dirías qué más has evolucionado como cantante desde esa primera etapa como Alem BTF a esta nueva etapa como Taïn?
– En la confianza en mí mismo. No tengo una voz virtuosa pero intento cantar cada vez más y mejor… y encontrarme más cómodo en ese registro.
– “Lo distinto de uno mismo” ofrece una reconciliación con el pasado. ¿Hasta qué punto es importante saber hacer autocrítica y aprender de los errores para evolucionar como artista?
– Lo mismo para evolucionar como artista que como persona. Aprender de los errores es algo fundamental para no volver a recaer en lo mismo.
– ¿Eres de los que se fustiga cuando no consigue lo que se propone, o no eres tan autoexigente?
– Soy autoexigente, pero no hasta el punto de hacerme daño o de que me sea perjudicial. También es verdad que me dejo mucho a aconsejar e influenciar y cuando alguien me dice que ya está, pues ya está. Es algo bueno que considero que tengo.
– Al presentar el single de “Copiloto” dijiste que la vida es un viaje y que hay que saber elegir bien quién va a ser nuestro copiloto. ¿Es más importante que tener claro cuál es nuestro destino?
– Se me han puesto los pelos de punta con esta pregunta. Me parece fundamental la compañía porque al fin y al cabo el viaje lo vas a hacer igual. El copiloto puede hacerte cambiar la perspectiva o descubrir cosas nuevas. Es lo fundamental. El viaje pasa a un plano secundario.
– ¿Cuál sería para ti el mayor sueño a conseguir en el mundo de la música?
– Estar tranquilo. No tener la presión de vender una cantidad x de discos, tener que tener x seguidores o vender x cantidad de tickets para llenar un concierto. En el momento que no me preocupe de eso habré llegado a mi objetivo.
– Si llegados a este punto de la entrevista alguien se encuentra aún indeciso, ¿Cómo le terminarías de convencer para que se pare a escuchar “Amor subterráneo”?
– Le diría que es un disco que no va a encontrar en ningún otro lado. Le reto a intentar encasillarlo. Y que se quede, porque lo que viene después de esto también va a ser bastante fuerte.
– Ya para terminar vamos a mirar hacia el futuro. ¿Qué proyectos a corto plazo tienes en mente una vez publicado el disco, habrá por ejemplo una gira de conciertos?
– La estamos planeando. Espero que se dé, no sé si a principios del año que viene o finales de este. También estamos intentando cuadrar una colaboración no dentro de mi proyecto, sino dentro del álbum de otro artista. Y luego girar todo este disco y empezar a dar un poco de miguitas de pan del siguiente.
– Muchas gracias Taïn por compartir este rato con nosotros. Te deseamos toda la suerte del mundo con este nuevo disco. ¿Algo que te haya faltado por decir y quieras añadir?
– No, la verdad es que ha sido muy completa. Daros las gracias a vosotros por darme esta ventana para hablar y expresar mi proyecto y mis ideas.