
Asier Martí, «La humildad es un valor fundamental»
El futuro del pop español se llama Asier Martí. El músico madrileño continúa su proyección con el estreno de un nuevo single que lleva por título «Tu Match». En esta entrevista nos cuenta todos los detalles que rodean a este lanzamiento. También hacemos un repaso a su trayectoria al tiempo que nos desvela algunos de sus planes futuros, en los que veremos un Asier mucho más introspectivo a la hora de componer.
Escucha la entrevista completa:
– Pasaste por aquí hace un año acompañando a Reys y ahora vuelves para presentarnos tus propias canciones. ¿Qué balance haces de todo lo que has conseguido desde esa última vez que hablamos?
– Estoy muy contento, sobre todo porque ha sido una etapa de aprendizaje. Me he hecho productor de mis propias canciones y de otras para otros artistas. Y en cierta manera dejo la etapa universitaria en mi música. Creo que es una bonita manera de cerrar todo este año. Así que bien, muy contento desde la última vez que vine.
– Acaba de salir tu nuevo single, “Tu Match”, ¿Cuál es la historia que lleva detrás esta canción?
– Esta canción ha dado unos giros grandísimos. Antes ni se llamaba así, era un tema que salió hablando del sueño americano y toda esta parafernalia que siempre se ha dicho en las películas. Estando ya totalmente compuesta decidí darle una vuelta de hoja, porque me apetecía reflejar lo que es hacer «match» con alguien ,con la metáfora de un partido de baloncesto. De ahí salió un tema fresquito.
– Con esta canción quieres cerrar esa etapa en la que hacías un pop más mainstream. ¿Qué es lo que nos vamos a encontrar a partir de ahora en tus canciones?
– No quiero renunciar al pop mainstream, simplemente quiero que mis letras hablen de cosas más profundas y sean más introspectivas. Siempre me ha gustado jugar con las letras, inventar historias y ser un poco guionista, pero nos vamos a encontrar algo más interesante y experimental en ese sentido. Y a nivel de sonido ya tengo el estilo que quiero hacer, se acerca bastante al country y al folk.
– ¿Te ha sido fácil quitarte la coraza y mostrar ese lado más introspectivo?
– Ha sido difícil, me ha costado tres años. Cuando salen las canciones puede ser que ya no estés en esa etapa que representan. Lo dijo Chanel hace nada en una entrevista, que ella había hecho canciones por inercia, ni siquiera pensando en si le gustaban. Al final uno evoluciona y es imposible que la música evolucione al mismo nivel que una persona. Son cosas que pasan. Pero bueno, yo voy haciendo canciones y madurándolas.
– “Tu Match” llega acompañado de un videoclip en el que has tirado la casa por la ventana. ¿No has puesto el listón muy alto para todo lo que venga detrás?
– Es cierto que se nos ha ido un poco la olla. A mi siempre me ha costado mucho hacer videoclips y poco a poco he ido adquiriendo la actitud. Estoy muy contento en ese sentido, sobre todo con el equipazo que me acompaña. Ya que cerramos esta etapa, hemos decidido cerrarla bien: pillamos a unos bailarines increíbles, un espacio en una bolera… la verdad que estoy muy contento con el resultado.
– No solo has cuidado al máximo el videoclip, también has querido tener una estética muy marcada. ¿Qué porcentaje de importancia le das a toda la parte visual a la hora de preparar un lanzamiento?
– Es una pregunta muy interesante. Ahora le doy mucha importancia, cosa que antes no ocurría y me arrepiento un montón. De hecho, es una de las cosas que más he aprendido desde que vine con Reys. Para mí el tema del estilismo siempre había sido una parte que yo consideraba superficial de la música. Pero al final, lo he intentado enfocar como una nueva forma de expresarme a nivel artístico. He invertido mucho tiempo en saber quién quiero ser a nivel imagen y mostrarme cómo soy sin hacer un personaje, pero que todo tenga una consonancia entre sí.
– La letra de «Tu match» juega con la metáfora del baloncesto para plasmar una historia de amor. ¿Te gusta jugar con ese tipo de conceptos, como las metáforas, a la hora de componer?
– Me encanta. Siempre me habían vendido la historia de que las canciones tienen que tratar de uno mismo. Y al final he descubierto que no, que el arte es algo que puede fusionarse totalmente con la ficción. Durante esta etapa he sido más guionista, hablando de cosas que no me habían pasado a mí. Igual le habían pasado a otros o puede que ni siquiera hayan pasado y que estuvieran en mi cabeza. Pero bueno, tiene que haber de todo. Por eso hay otras como «Máscaras», que hablan de como me he descubierto a mí mismo y como he dejado atrás ese prejuicio social.
– En las películas americanas, los protagonistas siempre terminan alcanzando el éxito a base de trabajo y esfuerzo. ¿La vida real es igual de fácil?
– Fácil no. Es igual de probable. Obviamente teniendo constancia las cosas van llegando, pero en la vida es más importante ser estratégico que esforzarse en algo que igual, si estas en el momento o en el lugar adecuado es más probable conseguir.
– Si pudieras escribir el guion de tu propia película. ¿Qué sueños acabaría consiguiendo ese Asier Martí?
– Estoy contento con poder, con la pronta edad que tengo, dedicarme ya a la música. Estoy viviendo de mis canciones y soy productor musical. Para mí el guion se puede quedar en ir consiguiendo las cosas poco a poco y viendo lo que la vida va trayendo… ese es el guion que el Asier adolescente hubiera planteado.
– Empezaste a escribir letras influenciado por el rap y el género urbano. ¿Cómo te ha ayudado esa primera etapa a lo que es hoy Asier Martí como artista?
– El rap es fundamental. Me ha ayudado un montón, sobre todo en las letras. Mi forma de componer es hacer un instrumental y posteriormente hacer freestyle encima. Las melodías suelen ser algo muy intuitivo, es lo primero que te viene a la cabeza. Pero muchas de ellas se acaban quedando ahí. Entonces, para mí es una forma de tener fluidez y sobre todo de tener mucho lenguaje y muchos recursos líricos.
– Y antes de publicar una canción como esta en la que te dejas literalmente el alma. ¿Te da vértigo que la gente no reaccione a ella como tú esperas?
– Eso es una buena pregunta. Antes me daba más miedo, por el tiempo de inversión que lleva o por la ilusión que te hace en el momento. Ahora, para mí es como echar un poquito más de arena a la montaña y oye, si de repente, por lo que sea, esa canción justo da en el punto y triunfa, pues genial. Pero cada vez soy más partidario de que un artista se forma con el tiempo, poco a poco. Me hace ilusión porque es una oportunidad de renovarme como artista, pero no tengo esa presión.
– Antes de “Tu Match” publicaste otra oda al amor que llevaba por título “Si no estás conmigo”. ¿Es más fácil hablar de amor y desamor en las canciones que volcar otro tipo de sentimientos?
– Sí, es más fácil. Lo que es difícil es hablar de forma original del amor o de cualquier cosa que tenga que ver con ello. Por ejemplo, esta canción habla de una relación universitaria pero tiene una temática de baloncesto, que al final no deja ser una temática simple, pero que ya le da un poco de juego. Al final, hablar del amor de una forma etérea se queda corto a día de hoy. Pablo Alborán, Pablo López y todos estos cantautores eso lo clavan, nadie habla mejor de amor que ellos.
– Si te tuvieras que poner ahora mismo a componer una canción nueva, ¿Qué es lo primero que te vendría a la cabeza?
– Estoy en una etapa de descubrirme, de rebelarme contra el estigma social y todas estas cosas que día a día nos hacen no ser del todo nosotros. Y que nos hacen tener sentimientos de vergüenza, de miedo, de pánico social. Esa es un poco la temática principal de mis nuevas canciones: decir, oye, liberate y a ver qué pasa.
– Eres el tercer artista que pasa por aquí en menos de un año que tiene una colaboración con Nerea Rodríguez. ¿Qué tiene Nerea para que todos queráis colaborar con ella?
– La nuestra surgió de una manera bastante aleatoria. La canción la compusimos un amigo y yo, Ati, que desde aquí le mando un saludo. Pensamos en dársela a Paula Koops porque nos pegaba mucho que la cantara ella y nunca pensé en sacarla para mi proyecto. Al estar compuesta para Paula estaba escrita en femenino y no me apetecía cambiar la letra. Al final mi representante me propuso que la cantara Nerea, ella y yo habíamos coincidido en un concierto de Blas Cantó, me había parecido una chica majísima y dije que sí. Así surgió. Estoy contentísimo de haberla conocido.
– ¿Hasta qué punto es importante dejar los egos de lado y saber aprender de artistas como ella o Blas Cantó, con el que tienes también una colaboración, para poder evolucionar como cantante?
– El ego es una de las cosas que está más presente en el mundo artístico y de la que se habla realmente poco. Es muy necesario de vez en cuando hacer ejercicios de meditación o pensar en el autoestima. Yo no sé cómo será para artistas grandes, pero cuando eres un artista emergente que un día está tocando como telonero de alguien en La Riviera y al día siguiente está en una sala con 50 personas, para la cabeza es una locura. Lo aprendes a controlar, no es una cosa matante de gestionar, pero sí viene bien tener un espacio para uno mismo. La humildad es un valor fundamental.
– Si hacemos un recorrido por toda tu discografía, ¿Cuál dirías que es de todas las canciones que has compuesto hasta la fecha la más especial para ti?
– Máscaras, sin duda. Puede que no sea mi mejor canción, pero está compuesta después de derrumbarme. No lo escondo, yo trabajaba en un campamento de monitor, ya no lo hago por dedicarme a la música, pero ese día me derrumbé totalmente al descubrir que estaba teniendo actitudes de una persona que no quería ser.
– ¿Son las ganas de experimentar y de seguir creciendo tu mayor virtud como artista?
– Sí y no. Tengo un montón de canciones en las que se me ha ido la olla hacia algo más cantautor, que no sé si es exactamente lo mío, pero que llevan algo de mí. En mi repertorio ninguna baja de los 140 BPM, me gusta la caña y siempre me va a gustar escuchar este tipo de música. Pero también me hace falta bajar revoluciones y encontrar esa otra parte mía. Me gusta mucho experimentar con esto, sí.
– “Tu Match” sirve como adelanto a un próximo disco que verá la luz este mismo año. Sin desvelar nada que no quieras, ¿Qué sorpresas nos quedan por escuchar de este trabajo?
– A mí el concepto del disco me parece increíble. Habla de toda esta etapa experimental que he tenido hasta descubrirme a mi mismo. Puedo adelantar que tiene una temática funeraria y una estética muy determinada. Al principio dudé mucho en sacarlo porque no había sido pensado desde cero. He tardado en saber quién quiero ser como artista, quería cerrar bien toda esta etapa y este disco pone nombre a eso. Me gustaría dar las gracias al equipo que he tenido detrás y a Cris, la diseñadora, que es maravillosa. Al final un disco lo puedo plantear yo, pero sin este equipo es imposible.
– No te voy a pedir que nos desveles el nombre, pero ya que hemos hablado antes de las metáforas. ¿Cómo me lo presentarías jugando con las palabras?
– Buena pregunta. Si tú juntas el tiempo en el que no estás disfrutando, en el que no estás en tu casa viendo la televisión o haciendo entrevistas, ¿en cuánto se condensaría?. Es una pregunta que yo creo se va a hacer la gente con el disco.
– “Tu Match” ha sido la primera canción en la que has metido mano también en la producción. ¿Te da más satisfacción el resultado cuando formas parte de todo el proceso creativo?
– Muchísima. De hecho una de las cosas de las que más orgulloso estoy de la canción es de haber podido retocar cosas. No he sido el productor principal, porque realmente lleva ya un año y pico compuesta, pero sí que empecé a meter mano en ideas. Me llena mucho oír lo que he aprendido durante estos años. Además, nadie me pone límites en el sonido y soy el que tiene la última decisión. Estoy contento con esa autogestión, pero también me gusta tener alguien que me frene o me dé una segunda opinión.
– En apenas un año has puesto banda sonora a los campamentos de Master Chef y a la sintonía del Hotel Don Pancho. ¿Hasta dónde puede llegar Asier Martí siguiendo con esa progresión?
– Uno de mi sueños es hacer uno de esos anuncios de Estrella Damm que salen en verano. Lo de Masterchef fue por mi trabajo de monitor, me lo propusieron así un poco de broma y dije, venga va. Y lo de Don Pancho al final es un agradecimiento, llevamos casi dos años ahí y siempre nos tratan increíble. Me gusta colaborar de vez en cuando con marcas que representan valores con los que yo coincido.
– ¿Lo del Hotel Don Pancho es una declaración de intenciones de que acabaremos viendo a Asier Martí pronto en el Benidorm Fest?
– Obvio. La gente que he conocido allí es maravillosa. Es verdad que lo veo desde fuera y digo, no sé si estoy preparado para esta movida. Han ido amigos míos y siempre se bajan a tierra, todo se acaba sacando, pero desde fuera impresiona. Me gustaría probar el reto, sobre todo por meterme también en el mundo escenografía.
– “Máscaras”, la enviaste a la pasada edición del Benidorm Fest, por qué piensas que no fue elegida, has hecho autocrítica?
– He hecho mucha autocrítica y yo creo que lo tengo claro. Al final siempre hemos enviado canciones que teníamos en el repertorio. Máscaras era una buena candidatura, pero hemos tenido el fallo de enviarla sin pensar en el Benidorm Fest y se nota en el sonido. Ahora esto ha cambiado, hemos planificado todo mejor y enviaremos varias propuestas con un sonido más acorde al Benidorm Fest. Vamos a tope con ello.
– “Máscaras” resaltaba el valor de la autenticidad. ¿Hasta qué punto consideras importante tener un sello de identidad propio para conseguir triunfar como artista?
– Un montón. Es difícil tener una personalidad propia, sobre todo cuando haces un género como el pop. Hay estéticas muy marcadas, como la Carlos Ares, pero por lo general es complicado diferenciarse. Normalmente uno no decide su estética, sino que va saliendo de forma natural. Se hace simplemente siendo uno mismo. Yo, por ejemplo, una de las cosas que sí he notado es que ahora en los videoclips me gusta pintarme la rayita del ojo. Igual es esto lo que me diferencia, quien sabe.
– ¿Y qué dirías que es más importante para conseguir triunfar, tener actitud o tener talento?
– Uy, qué buena pregunta. Creo que la actitud es un talento que se va cogiendo. Yo a día de hoy sigo teniendo conciertos terroríficos por probar cosas nuevas que salen mal. Al final es una cuestión de experimentar. Hay que tener cierto talento, pero lo importante es saber que este mundo es complicado y que las cosas no llegan en un día. Para mí es lo más difícil de ser artista, saber que tu vida no va a ser estable.
– Hace poco dijiste en una entrevista que “las redes te hacen sentir que nunca es suficiente». ¿Es la autoexigencia el peor enemigo posible para un cantante?
– Esa entrevista la hice en un momento de cruce con las redes. Últimamente he estado haciendo limpieza de cosas que me gustaban y cosas que no. Ahora lo estoy planteando de una manera distinta y le he vuelto a coger el gustillo. Es otra forma de expresarme, me gusta la música, me gusta la moda y me gusta cuando saco un vídeo. La autoexigencia es difícil de llevar en el mundo artístico pero uno tiene que saber decir hasta aquí, parar y tomarse su descanso para desconectar.
– ¿Estáis tan mal emocionalmente los artistas o es que la fragilidad vende mucho?
– La fragilidad vende, aunque también hay momentos muy malos. Sobre todo hay muchos bandazos. Hay etapas en la que estás súper estable y de repente te viene la crisis y dices, este disco no lo saco. Al final uno lo aprende a llevar, aunque luego salen noticias como la que se ha liado con el concurso de acreedores de Wegow, que te matan, porque el dinero que creías que ibas a llevarte no lo tienes.
– Con 11 años, eras un niño tímido enfrascado en un mundo interior que lidiaba con el acoso escolar. ¿Ha sido la música tu refugio?
– Mucha gente me ha preguntado cómo empecé a componer y creo que la historia merece mucho la pena. Empecé a componer en mi colegio con raps de videojuegos que no iban a ningún lado. Un día mi madre, de casualidad, abrió un cajón y encontró mis letras. Ella ya sabía que yo escribía, pero la letra que se encontró hablaba de esa situación de acoso escolar por la que estaba pasando en ese momento. Yo la había escrito porque era lo que sentía y gracias a que mi madre la encontrara pude cambiarme de colegio. Fue mi salvavidas por así decirlo. Desde ese momento empecé a cogerle un cariño más especial a lo que hacía y empecé a tomármelo más en serio.
– ¿Qué consejo le darías a ese niño si le tuvieras ahora mismo delante?
– Yo le diría mira, tómate tu tiempo, sigue con ello y si fallas no pasa nada. Siempre nos preguntamos, ¿por qué no empecé a hacer esto antes?. Quizás, si empiezas a tocar la guitarra a los 16 es porque era cuando tenías que estar tocándola. ¿Me hubiera gustado empezar antes? seguro que sí, pero llegó cuando tenía que llegar.
– ¿En qué se diferencia el Asier del día a día del que se sube a cantar encima de un escenario?
– Cada vez en menos. Cuando compongo trato de expresar mis emociones y sentimientos, tengo como esa parte más introvertida y personal que a veces sale, y este año mucho más. Pero también tengo esa parte de cachondeo, me gusta hablar con la gente, reírme… No es que se diferencie del escenario a la real, simplemente se exagera una faceta u otra pero al final no dejo de ser yo. No hay ningún personaje fuera o dentro, el imbécil que está en el escenario es el mismo de la persona.
– Ya para ir terminando vamos a mirar hacia el futuro. Aparte del lanzamiento de tu próximo disco, ¿Qué otros proyectos tienes en mente para este año?
– ¡Tengo concierto cerrado a finales de año!. Ya estamos preparándolo, tengo muchas ideas pensadas relacionadas con el concepto del disco y estoy muy ilusionado. Me ha costado mucho dar el paso, porque siempre he dependido de cosas externas para decidir, pero todo eso ha cambiado. Y después de este disco quiero plantear un EP y un proyecto hecho ahora si de cero, con un plan muy bien formado.
– ¿Será 2025 el año de la consolidación de Asier Martí como artista?
– Más que consolidación preparación. Esto es un nacimiento y en 2026 ya va a ser el clavado.
– ¿Algo que quieras añadir y que te haya faltado por decir?
– Nada más. Mucho amor para todo el mundo y a quererse.