
El manual de supervivencia emocional de Arnau Blank
Hace ya casi cuatro años desde que Arnau Griso anunciara su separación. El motivo, la necesidad de Arnau de atender su salud mental y priorizar su amistad con el que era su compañero de banda, Eric. Tras la separación, el compositor catalán utilizó la música como terapia para renacer artísticamente. Y el resultado de ese proceso terapéutico son nuevas canciones, un nuevo alter ego para este ciclo, Arnau Blank, y hasta la publicación de su primer libro: «El odio mueve el mundo».
Musicalmente Arnau sigue siendo el mismo. No tanto por el optimismo que desprendían sus canciones, pero sí por el sarcasmo y la crítica que llevan intrínsecas sus letras. Así, en esta nueva etapa encontramos canciones como «Todo me pasa a mí» o como el mismo dice, un himno para mandarlo todo a la mierda y desahogarte. Otras como «Toxi», sirven para reflexionar sobre las relaciones tóxicas desde la perspectiva de quien lo ve desde fuera y trata de abrirte los ojos para que te des cuenta.
Aunque el tema que marca un punto de inflexión en su carrera es «Mi primera vez en la vida». En él se desnuda emocionalmente para hablar sobre la ansiedad y la depresión que le llevó un día a tocar fondo. Verbalizar esos momentos oscuros y no tratar de normalizar la situación fue el comienzo de un renacer con el que ha conseguido no solamente canalizar el sufrimiento, sino también recuperar la ilusión por cantar. Y todo eso se refleja en un Arnau mucho más maduro a nivel artístico.
Este proceso terapéutico se completa con «Manual de supervivencia emocional», un EP de seis canciones diseñadas para sobrevivir con el corazón en la mano. El título pone ya de primeras todas las cartas sobre la mesa. Y por si fuera poco, las canciones están grabadas en acústico, el formato perfecto para mostrar su catarsis personal de la manera más auténtica posible. Sin artificios ni grandes producciones y con un minimalismo instrumental que potencia aún más el mensaje.