
Amalia Tal Vez, el arte de abrazar la pureza de las emociones
El universo creativo de Amalia Tal Vez es uno de los más hipnóticos y adictivos que hay ahora mismo en el panorama musical. En cada una de sus composiciones la joven artista madrileña nos regala su impronta personal, irónica a veces, sensual siempre, y con ese descaro y desfachatez que da la autenticidad. Todo narrado desde una aparente fragilidad y con un sonido sin complejos que se mueve entre arreglos pop sin pretensiones y melodías contagiosas que se adhieren a la cabeza.
Las letras de Amalia son como el Ying y el Yang, están llenas de contrastes. En ellas habla de la vida de una forma natural y cercana, con temáticas que se mueven entre lo dulce y lo comprometido, entre lo desenfadado y lo íntimo. Un ejemplo de ello es su último single, «Bajocero», en el que pone voz al desapego de una manera cruda pero llena de matices al mismo tiempo. El tema muestra una de sus grandes virtudes como cantautora: abrazar la pureza de las emociones con ingenio y sinceridad.
A ese coctel explosivo hay que añadir su personalísima forma de cantar, siempre sin querer destacar pero sobresaliendo sin querer. El resultado es un caos perfectamente controlado de vivencias personales, ideal para cualquier adolescente perdido entre la inseguridad y el desamor. Y es que, Amalia siempre acaba conectando con el oyente, ya sea poniéndole un toque de humor a la mala suerte o improvisando un chotis para sus amigas. Son canciones para dejarse abrazar desde la primera nota.