
Lucia Carrión hace de sus canciones su pequeño refugio
Lucia Carrión pertenece a ese grupo de cantautores que utiliza la música como catarsis. A través de sus letras cuenta sus miedos, sus inseguridades o sus secretos. Todo barnizado de un tono tan íntimo y delicado que parece terapéutico. Por eso, no podría ponerle mejor título a un EP que «Refugio», en referencia a ese lugar seguro que ocupan para ella sus canciones: su zona de confort, donde las emociones trascienden más allá de las palabras y procesa los sentimientos más profundos.
El imaginario poético de Lucia sale a la luz en cada canción, mostrándonos sus recuerdos y vivencias de una manera hipnótica. Un ejemplo de ello es «Tarareo», el primer single que sale de ese «refugio». La letra habla de ese momento en el que te da vergüenza hablar con alguien y lo que lo único que te sale es tararear una canción. Todo al servicio de un pop elegante y bien trabajado, repleto de elegancia y delicadeza. Y siempre con esa voz suave que nos transmite desnudez y sinceridad.
A lo largo del 2025 la cantautora valenciana ha ido desgranando un poco más este primer trabajo. En él encontramos desde una versión de Estopa hasta canciones como «Rompes mi ecuación» o «Ni contigo y sin ti», dos pinceladas más de la sensibilidad y la sutileza que hay detrás de sus canciones. Algo que se refleja en las letras, con unas melodías que enganchan desde la primera escucha y unos estribillos pegadizos, íntimos y directos, que fluyen con una facilidad que parece innata.