
Julia Medina, «Nunca me van a ver fingiendo algo que no soy»
2026 ha empezado a lo grande para Julia Medina. La artista gaditana está de promoción con su nuevo single «Mi Templo», una canción que muestra a una Julia más vulnerable y honesta que nunca, dispuesta a desnudarse emocionalmente y a compartir un mensaje de fortaleza y aceptación personal. Además, en apenas unos días se subirá al escenario del Benidorm Fest para tratar de llevarse la «Sirenita de Oro» junto a María León. En esta entrevista nos cuenta como está viviendo todo.
Escucha la entrevista completa:
– Tu nuevo single, “Mi Templo”, es una oda a la autoestima y al amor propio. ¿Estamos ante la versión más empoderada de Julia Medina?
– No te voy a decir que es todo lo contrario, simplemente es una canción que acepta que nos miramos muy mal a veces. Habla de aceptarlo, no desde un punto de vista Mr. Wonderful, sino de entender que hay días que no y ya está.
– La letra expone una de las batallas más íntimas que muchas personas enfrentan en su día a día: la relación con su propio cuerpo. ¿Componer esta canción ha sido una catarsis o una terapia para ti?
– El día que la escribí junto a Alberto Vela, que es de los mejores compositores de este país, fue duro. Al final es un amigo preguntándole a su amiga cómo está y ella contestando honestamente «estoy hecha una mierda». Alberto y yo tenemos una manera muy bonita de escribir canciones, cuando estamos viendo que la conversación puede dar para una letra, empezamos a coger apuntes de lo que vamos diciendo cada uno. Ese día dijimos, sí, esto es una canción seguro.
– Si tuvieras que elegir una de estas tres palabras para describir todo lo que hay puesto en este nuevo single, ¿Cuál sería la más adecuada para ti: honestidad, fortaleza o autoaceptación?
– Honestidad. La canción habla de tener la autoestima por los suelos. Quería tener un mantra que me recuerde que el cuerpo es nuestro templo y que hay que respetarlo mucho y hablarle con todo el cariño del mundo, como si fuese nuestra versión niño.
– ¿Mostrarse tan vulnerable no es en cierto modo un poco peligroso ya que estás enseñándole a los demás tu lado más frágil?
– Puede ser. De hecho, me ha dado mucho miedo sacar esta canción. Yo como oyente conecto con la vulnerabilidad cuando veo a un artista siendo honesto y real. Desnudarme de esta manera y pensar que puede ayudar a otras personas que estén pasando por lo mismo. Eso me hacía sentir muy valiente para sacarla.
– En el estribillo dices frases como “quiero protegerme de mis balas”. ¿Es el ser humano más dañino consigo mismo que las propias heridas que lleva dentro?
– Yo personalmente soy muy dura conmigo. Y cuando hablo de esto con mis amigas o mi familia me doy cuenta que no es algo que me pasa solo a mí. Entonces, igual sí que forma parte del ser humano el ser demasiado duro con uno mismo.
– Los espejos juegan un papel muy importante en el videoclip. ¿Qué es lo más duro que le has llegado a decir a esa Julia que veías reflejada al otro lado?
– No verme suficiente físicamente. Sobre todo pensando en el ideal que yo podía tener de pequeña, de lo que era una estrella del pop. Me miraba en el espejo y no era para nada lo que yo tenía en la cabeza. Rompes con ese estereotipo y te dices cosas muy feas.
– No querías volver a sacar música hasta tener algo que naciera desde dentro, y hemos tenido que esperar más de un año para que “Mi Templo” salga. ¿Tan difícil ha sido ese proceso de búsqueda?
– También ha influido que no podía sacar música. Salir de una multinacional, firmar con otra compañía, que se asiente el equipo, buscar financiación para pagar las canciones… al final es un proceso. Pero bueno, un año sin sacar música también me ha dado para escribir muchas canciones, que es importante.
– ¿En algún momento tuviste miedo de no ser capaz de reencontrarte contigo misma?
– Sí, y si no sintiese ese miedo estaría muerta por dentro. Todos los artistas que admiro, en algún momento de su carrera han sentido miedo de no tener nada que decir, de no poder demostrar lo que quieren. Es superhumano.
– “Mi Templo” lleva un mensaje muy potente detrás. ¿Que otra persona se sienta identificada con él y haga suya la canción, es el mejor regalo que se puede tener por encima de las escuchas y las cifras?
– Evidentemente. Yo cuando decido que esta canción tiene que salir, no estoy pensando en números, ni en el éxito, ni en que suene en radios. Es una canción compleja, un drama absoluto y una balada. ¿Qué es lo que me lleva a decir va a valer la pena?, pensar que va a haber gente que la escuche y que con ella van a sentir un abrazo.
– El mantra de la canción es que tenemos que aprender a querernos un poco más. ¿Hasta qué punto es importante saber valorarnos a nosotros mismos para no caer en esos comportamientos autodestructivos?
– La autoestima debería trabajarse desde el colegio. Es algo muy importante. Yo los días que me siento mal me influye en todos los ámbitos de mi vida, en mi vida personal, en mi vida profesional… Si me levanto mal no tengo ganas ni de defender mi propio trabajo, me siento demasiado poco. Luego hay otros días que te quieres comer el mundo, lo importante es trabajar para que todos los días sean esos días.
– ¿Cuándo un artista está atravesando un momento emocional complicado, cómo consigue separar lo profesional de lo personal para darlo todo en los conciertos sin que se note que está roto por dentro?
– Me ha pasado tener que subirme al escenario estando completamente destruida. A mí el escenario me da vida, me puedo subir muy triste o muy mal, pero cuando me subo ahí siento que todo tiene sentido.
– Y cuando un artista se desnuda emocionalmente en una canción, como puede ser el caso tuyo con “Mi Templo”, ¿le da vértigo que luego la gente no reaccione al lanzamiento como él o ella espera?
– A mí personalmente no, no me dan miedo los números. Lo que quiero es sacar canciones, subirme al escenario a cantar. Si me preocupa vender tickets, eso sí. Entiendo que forma parte de los números y los algoritmos, pero yo, siempre que pueda voy a dar el 100% de mí para recoger lo que vayamos sembrando.
– Una de las cosas más difíciles que hay es definirse uno mismo con objetividad, ¿tú cómo definirías a Julia Medina como artista?
– Soy muy honesta con las canciones que hago y con la propuesta que llevo. Nunca he pretendido ser algo que no soy y la verdad es que estoy súper orgullosa de eso. También tengo un talento en el que confío. Me siento muy segura cantando porque es mi zona de confort, eso me da mucha más seguridad también.
– Alberto Vela para el que no lo sepa, ha participado en la composición y en la producción de “Mi Templo”. ¿Rodearse de gente de luz como él es la mejor terapia para los problemas?
– Yo siempre digo, hacer canciones con Alberto no es trabajar, es tener ocio. Es sentarme con un amigo, preguntarnos cómo estamos. Incluso hay veces que hemos escrito para otros artistas y para nosotros es un juego. Nos lo pasamos bien. Y yo creo que eso no lo tiene todo el mundo, una amistad tan fuerte detrás de las canciones.
– ¿Cuántas composiciones de todas las que has escrito han salido así, de charlas informales con los amigos?
– Todas. Y yo creo que por eso nos gusta tanto trabajar juntos, porque no es trabajar. Nos preguntamos: ¿Qué tal estás?. Y si él me dice: «hoy tengo un día de mierda, no vale la pena dedicarse a esto» vemos una canción ahí. Todo lo hablamos en idioma canciones.
– Además de para ti, has escrito muchas canciones para otros artistas, ¿eres igual de perfeccionista cuando compones para los demás que cuando lo haces para tu proyecto?
– Sí, soy muy perfeccionista todo el rato. Pero es verdad que cuando compongo para otra gente me lo paso mejor, porque no estoy hablando de mis emociones, estoy imaginándome qué querrán decir ellos. Es como un juego, se convierte en algo muy divertido. En cambio cuando estoy escribiendo para mí no es tan divertido.
– Dicen que las canciones son como cicatrices, que cada una lleva una historia y una herida detrás. ¿Qué es lo más duro de componer, sacar al exterior los miedos o revivirlos luego de nuevo en los conciertos?
– Es más duro escribir, ahí tienes que reencontrarte con la maraña de sentimientos e ir separando cosas y ver qué estás sintiendo y cómo plasmarlo. Además, tienes que tener la frialdad para decir, ¿esta frase que he escrito cómo la hago mejor, cómo hago que la métrica tenga más sentido?.
– Autoexigencia, miedos, frustraciones, inseguridades… ¿Cuál sería para ti el mayor desafío al que te enfrentas en tu día a día como artista?
– Trabajar para tener una buena autoestima que me acompañe en el escenario, aquí de promo contigo, a la hora de confiar en mis canciones… Ese es mi reto.
– ¿Has dejado de cumplir algún sueño por miedo o inseguridad?
– Igual que he tenido una autoestima un poco regular, también he confiado mucho en mi talento y en lo que hago. Siempre que he visto un proyecto en el que me veía capaz, he dicho, quiero estar ahí. Eso también es tener bastante fortaleza.
– Escribir desde la verdad y la honestidad es algo que siempre te ha caracterizado. ¿Podría ser la autenticidad tu bien más preciado?
– Yo creo que sí, es lo que más puedo ofrecer a la gente. Nunca me van a ver fingiendo algo que no soy.
– “Mi templo” la mandaste como propuesta para el Benidorm Fest. ¿Hubieras sido capaz de interpretar una canción así con tanta carga emocional sin desestabilizarte?
– Esto lo he estado pensando mucho. De pronto estoy en el Benidorm Fest pero con otra canción que nada tiene que ver, es como la antítesis de «Mi templo». Fíjate que lo agradezco, porque me he visualizado cantándola en ese escenario, con toda la gente escuchándola y juzgándola, y no sé si hubiese estado preparada para tanto viaje emocional. Sin embargo, «Las Damas y el Vagabundo» es una canción muy divertida, que no hay cabida que me remueva por dentro.
– El que la sigue la consigue y la que si va al Benidorm Fest es “Las damas y el vagabundo”, una canción que interpretas junto a María León. ¿Es tu reto más ambicioso hasta la fecha?
– He pasado por muchas cosas ya. Tengo el culo pelado, como digo con María. No creo que sea lo más ambicioso, pero sí creo que en el punto en el que estoy ahora me veo mucho más madura, con más experiencia en la industria y más segura de mí misma. Eso me va a permitir vivirlo más tranquila.
– ¿Qué España no vaya a Eurovisión te quita algo de presión o es para ti una oportunidad perdida?
– Para mí le quita bastante presión. Yo estoy encantada con la decisión de RTVE. Nos tenemos que centrar en el Benidorm Fest y no verlo como un vehículo para llegar al festival de Eurovisión. Hay que verlo como el festival de prestigio que es, que se convierta en nuestro San Remo, ese festival importante en España. Y que artistas del otro lado del mundo, como es el caso de María León, quieran venir a participar aquí.
– No te voy a pedir que nos digas como va a ser la puesta en escena ni que desveles nada que no puedas, pero si me gustaría que soñemos a lo grande. ¿Qué es lo primero que harías si “Las damas y el vagabundo” es la canción ganadora?
– Lo primero celebrarlo. Además ese día es el cumpleaños de María y ya hemos dicho que ganemos o no, se va a celebrar. Luego, las dos tenemos en común que tenemos un disco por salir. Estamos muy centradas en eso, así que lo celebraríamos llevando esa atención que nos da el concurso a nuestros proyectos personales.
– Operación Triunfo, Benidorm Fest, Dúos Increíbles… ¿Por qué nos empeñamos en hacer siempre de la música una competición?
– Nos hacen competir todo el rato, pero yo al menos lo que he vivido en esos concursos es que siempre es mucho más grande la piña que la competición. De hecho, en Operación Triunfo nos llegaron a reunir para decirnos, vale que seáis amigos, pero un poquito de competición, que hay 100.000 euros en juego.
– Si tuvieras que quedarte con solo un momento de todo lo que has vivido hasta ahora como artista. ¿Con qué recuerdo te quedarías?
– Tengo muchísimos. He vivido cosas increíbles y ha sido muy emocionante cuando artistas a los que yo admiro profundamente han querido trabajar conmigo. Por ejemplo, Carmen Boza. Cuando salí de OT me enteré que había escrito una canción para mí y dije, ¿cómo?, quiero grabarla y meterla en mi disco.
– 2026 acaba de comenzar, aparte del Benidorm Fest, ¿Qué otros proyectos tienes en mente para este año?
– Estoy centrada en producir las canciones de mi próximo disco, que ya está casi hecho y requiere mucha energía. Mi plan en 2027 es estar todo el año de conciertos, pero para eso este año tengo que sembrar y sacar canciones.
– Después de haber roto la coraza y haberte liberado de muchas ataduras con este nuevo single, ¿Qué podemos esperar de la música de Julia Medina a partir de ahora?
– El spoiler es que ya no va a haber tanto drama. A partir de ahora vienen canciones muy honestas, muy bonitas. Eel drama ya está cubierto con «Mi templo».
– Hace poco dijiste en otra entrevista que te gustaría recuperar la inocencia perdida. ¿Significa eso que has perdido un poco la ilusión de los comienzos?
– No la ilusión, pero ahora veo lo importante que es la inocencia. Llevo ocho años en la industria y he visto cómo funciona todo: lo difícil que es sacar una canción, que todo salga bien, organizar un concierto, vender entradas… Hay veces que me encantaría ser una niña pequeña y vivirlo todo sin tener ni idea. En la superficie eres más feliz.
– Imaginemos que hay alguien que no ha oído hablar nunca de ti y que no ha escuchado nada de lo que hemos hablado en esta entrevista. ¿Cómo le convencerías para que se pare a escuchar “Mi Templo”?
– Es una canción que te va a hacer bien, no va a ser un tiempo perdido. Te va a reconfortar y te vas a sentir entendido o entendida.
– ¿Algo que quieras añadir y que te haya faltado por decir?
– Nada, que me votéis para el Benidorm Fest, que hay un premio muy suculento que me va a permitir seguir haciendo música.