
«Baby», el cóctel explosivo de Extraños Pasajeros
Extraños Pasajeros es una de esas bandas eclécticas, llenas de personalidad, carácter y atrevimiento. Su música despliega un abanico de estilos sin complejos y lleno de matices, que combina guitarras melódicas y sintetizadores con aire nostálgico. El resultado es un sonido vanguardista, reconocible pero en constante evolución. Si ese cóctel explosivo se deriva, además, por caminos llenos de actitud y espíritu outsider, estamos ante una de esas bandas autenticas en esencia y en propuesta.
Su nuevo single, “Baby”, bebe de la estética cruda de los años ochenta, esa que se aleja del neón brillante y el glamour para enfocarse en una realidad distópica. La letra retrata a un personaje marginal, nocturno y carismático, arquetipo del músico que ya no busca la fama, sino la redención o el olvido en cada acorde. Sin romper el molde sagrado del rock británico pero recorriendo su propio camino. Y con una identidad sonora única, elegante y sofisticada, de ésas que no dejan indiferente.
Musicalmente el single combina un groove clásico y un estribillo pegadizo. Dos ingredientes ideales para los amantes de los ritmos vertiginosos sin necesidad de ostentosidades. Con este lanzamiento, la banda adelanta una nueva pincelada de lo que será su segundo disco de estudio. Un trabajo lleno de actitud con el que los madrileños tratan de afianzar su identidad. Todo aderezado de una instrumentación equilibrada, sólida e impecablemente interpretada. Y con alta dosis de rebeldía.