Neva, «El talento no es tan importante como la gente se piensa»

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Neva, «El talento no es tan importante como la gente se piensa»

Neva inicia una nueva etapa con el estreno de su nuevo single, «Botas Rotas». El lanzamiento refleja su evolución interna, con una mezcla de fragilidad y fuerza que nace de todo lo vivido y trabajado. «Botas Rotas» no es una canción más, es una declaración de intenciones con la que Neva abraza el pop rock español de siempre y lo envuelve en suaves matices de pop country contemporáneo. En esta entrevista la artista gaditana nos cuenta todos los detalles que rodean a este lanzamiento.

Escucha la entrevista completa:

– Acabas de estrenar tu nuevo single, “Botas Rotas”. ¿Cuál es la primera palabra que te viene a la cabeza al pensar en esta canción?

– Yo diría pop, como vuestro nombre de medio de comunicación. Llevo toda la vida haciendo música mainstream y con mi proyecto he cogido esas referencias que llevo escuchando toda mi vida, es a lo que estoy agarrándome para crear.

Entre este nuevo single y la anterior canción que publicaste han pasado más de dos años. ¿por qué hemos tenido que esperar tanto tiempo?

– He seguido trabajando muchísimo como compositora, al final esa es mi pata más fuerte dentro de la industria, escribir canciones. El hecho de escribir para otros artistas a veces te roba un poco tu personalidad y tu identidad, porque estás todo el rato dando pedazos de ti a otras personas. Necesitaba ese momento de saber quién es Neva, a qué suena Neva, y encontrar mi identidad real. Estos dos años han sido muy necesarios porque ahora sí que vengo con un proyecto sólido a nivel musical.

A nivel instrumental “Botas Rotas” recupera la esencia de tus orígenes, con una mezcla de sonidos pop, country y folk. ¿Es la autenticidad el bien más preciado que tiene?

–  Sí, es una canción muy fresca con la que dan ganas de bailar y gritar. Y ya no sólo es el sonido de la canción, también la temática es muy empoderadora: «si alguien se va de tu vida que se vaya, tú no vas a estar ahí si quiere volver».

Dicen que la nostalgia es una droga dura muy adictiva. ¿Qué balance haces tú de todo el camino que has recorrido hasta llegar a este nuevo single?

– Yo soy muy nostálgica, eso es una realidad. Este single no existiría si no fuera por todo lo que he currado anteriormente en la música y todo lo que he vivido. Me está pasando que estas nuevas canciones hablan mucho de la Neva adolescente, la que vivió mil desamores y cosas que nunca había superado cuando empezó a escribir. A día de hoy las veo desde fuera, como la directora de la peli, y es mucho más fácil contar las historias así. Mi nuevo álbum va a ser bastante nostálgico en ese sentido.

En mayo del año pasado ya publicaste un trocito de esta canción en redes sociales, ¿ha sido una liberación verla por fin ya publicada?

– No sabéis la de tiempo que llevo esperando este momento. Imagínate dedicarte a la música, estar viendo como sumas a otras carreras pero tú estar parada durante años. Y en verdad no estás parada, porque estás trabajando y creciendo… desde fuera se ve increíble, pero tú tienes esa espinita de necesitar sacar música.

¿Te daba vértigo que luego la gente no reaccionara al lanzamiento tal y como tú esperabas?

– Vivo con vértigo todos los días de mi vida. La música es lo más valioso que tengo y obvio quiero que funcione. Me sirve para trabajar mucho ese miedo.

Más allá de lo musical, ¿Qué principal diferencia va a encontrar la gente entre la Neva de esa etapa anterior y la que está hoy aquí sentada presentando este nuevo single?

– Que lo tiene muy claro. Soy muy buena en el sentido de que siempre pienso en el de al lado antes que en mí, nunca me priorizo. Y cuando eres compositora eso es algo que te suele pasar el triple. En mis inicios nunca prioricé mi carrera porque ponía por delante las carreras de mis amigos. Si ellos necesitaban una canción, la mía podía esperar. A día de hoy sí que me priorizo más. Lo tengo muy claro, sé cuáles son mis objetivos y sé a dónde quiero llegar para ser lo que me hace feliz.

Hoy en día se consume todo con demasiada inmediatez, ¿Te da pena que luego la gente no valore el esfuerzo y el sacrificio que hay detrás de sacar una canción como esta y que la música se haya convertido en algo de usar y tirar?

– En parte sí. Yo soy partidaria de no estar enfadada con el presente porque el pasado fuera mejor. No me gusta esa frustración, pero a una parte de mí sí que le da pena que hoy en día con la inteligencia artificial escribir una canción parezca algo fácil. Yo doy clases de composición musical y siempre les digo a mis alumnos que hemos normalizado eso, cuando que no te salga es lo más normal del mundo.

Y en una industria tan efímera donde hay que estar sacando cosas nuevas cada poco tiempo para no perder el foco, ¿dejar tanto tiempo entre canciones es como empezar prácticamente de cero?

– Para mí ha sido borrón y cuenta nueva. A día de hoy escucho mis canciones antiguas y no me siento identificada con muchas de ellas. Sí que identifico mi forma de escribir y las letras, pero prefiero hacer hincapié en esta nueva etapa.

La letra de “Botas Rotas” narra la historia de una persona que decide irse pero que acaba volviendo al darse cuenta de que no puede olvidar a su expareja. ¿Podría servir como metáfora para este regreso tuyo a tu proyecto musical?

– Sí, puede ser. Todos los caminos llevan a Roma. Te puedes ir a donde quieras o mudarte al fondo del mar que siempre vas a seguir queriendo ser artista.

En redes sociales has definido “Botas Rotas” como la canción de los arrepentidos. ¿Qué dirías que es más importante en este tipo de situaciones, ¿saber pedir perdón o saber perdonar?

– Todo es perdonable hasta un punto. Es muy valioso saber perdonar pero más aún saber pedir perdón, porque no puedes perdonar si no te han pedido perdón antes. Hay que empezar primero por ahí, saber pedir perdón.

Hace unos días en nuestra primera gala de premios reivindicabas la labor del compositor. ¿Hasta qué punto necesitabas visibilizar lo ingrato que resulta a veces estar en la sombra?

– Lo necesitaba y lo necesito, hasta un punto de necesidad máximo. Siento que tiene que haber un cambio en la carrera de los compositores porque a día de hoy a los productores se les paga por su trabajo, los artistas generan en conciertos, marcas, y también en derechos de autor… Todo el mundo genera ingresos pero nosotros sólo tenemos una vía y es la que menos da en una industria de canciones en la que precisamente somos los que las creamos. Tiene que haber un cambio. Una de mis prioridades es no olvidarme de dónde vengo e intentar mejorar la situación de todos esos compositores que están en la sombra y que no tienen ese altavoz para cambiarlo.

Este año el Benidorm Fest ha dado un premio extra de 50.000 euros para el compositor de la canción ganadora. ¿Deberían seguir el mismo ejemplo otros certámenes y festivales?

– El Benidorm Fest es un buen ejemplo, se premia a la mejor canción y siempre va de la mano del compositor. Por ejemplo cuando va a salir una actuación en la televisión sale el nombre del artista y debajo el nombre de los compositores. Al final si estás premiando una canción hay que premiar al creador de ella.

La última vez que viniste por aquí hablamos también del Benidorm Fest. ¿Sigue siendo una asignatura pendiente o ya has puesto el foco en otros objetivos?

– Lo último que hablé con mi manager es que si me presento no lo quiero saber. Si no me cogen nunca lo sabré y si me cogen entonces sí.

En diciembre del año pasado dijiste que 2026 iba a ser «el año». ¿Te has puesto por delante alguna meta a conseguir para estos doce meses?

– La que tenía era poco ambiciosa que era sacar música. Esa la hemos conseguido y a partir de ahora el objetivo es no parar de hacerlo, que parece fácil pero no lo es. Así que pienso seguir sacando música durante estos meses que vienen.

Dicen que cada canción lleva una historia y una herida detrás. ¿Qué es lo más duro de componer para ti, sacar al exterior los miedos o revivirlos luego de nuevo en los conciertos?

– Es más duro sacarlos cuando aún duelen. Por ejemplo yo ahora estoy hablando de cosas que me pasaron hace tiempo y aunque hay algunas cosas que aún duelen, como las que hablan de mis inseguridades, de normal no tanto. He llorado más veces durante el proceso de composición y siento que ese proceso es necesario para desahogarse. Lo que más duele es la terapia de hacer la canción cuando está latente.

¿Existe la canción perfecta desde el punto de vista del compositor?

– Para mí hay canciones muy bien escritas que no necesariamente son luego las que mejor funcionan. Hablan de una temática muy clara, cada letra o cada frase son como punchlines y están bien construidas melódicamente.

¿Y dónde pones tú el filtro para decidir si una canción vale o no vale, eres muy exigente con tu trabajo?

– Cada vez abro más el filtro, porque no soy yo quién para juzgar si algo va a funcionar o no. Sí que tengo mis preferencias y a veces es simplemente cuestión de gustos. Parto de la base de que esté bien escrita, como te he dicho antes. En botas rotas el concepto está muy claro con el título, el sonido acompaña, la letra de la canción no se sale de la temática y la melodía baila sola. Para mí eso es suficiente.

¿Y eres más exigente contigo misma cuando compones canciones para tu propio proyecto personal que cuando lo haces para otros artistas?

– Sí y no. Cuando escribo para otros artistas intento dejar a un lado mis gustos para hacer lo que me pidan, ya que muchas veces propongo veces cosas que a ellos no les gustan y a mí me encantan, pero las tengo que sacrificar. Esa es la parte más difícil de componer para otra gente. Cuando compongo para mí soy más exigente en el sentido de que al final si me dedico a escribir para otros artistas y tengo la oportunidad de hacer lo mío, mínimo tiene que ser igual o mejor. Me pongo el listo alto.

Algunas de tus composiciones han alcanzado las 20 millones de escuchas en plataformas. ¿Te genera más presión a la hora de componer haber alcanzado esos números con una canción por tener que estar a la altura en la siguiente?

– De puertas para afuera no creo que la gente lo piense, pero yo soy bastante mala conmigo misma y si tengo un día malo me castigo con eso.

Hay gente que dice que las canciones son las fracturas de lo que somos. ¿Te sientes tú también así de vulnerable cuando te sientas delante de una hoja en blanco a componer?

– Sí, yo aunque sea capaz de escribir sobre cosas que no me han pasado siempre al final agarro algún dolor, alguna inseguridad que tengo… Incluso si se me ocurre una idea acabo llevándomela a mi propia experiencia.

La temática de las canciones ha cambiado mucho con el paso de los años y ya se habla más de salud mental en las letras que de amor ¿Estáis tan mal emocionalmente los artistas o es que la fragilidad vende mucho?

– Ambas. Todas las personas tienen sus movidas pero no las cuentan públicamente. Nosotros nos dedicamos a hacer canciones y te agarras a eso, pero te duele igual que le puede doler a cualquiera. También es verdad que los artistas vivimos en un mundo que genera mucha incertidumbre al estar expuesto a lo que piensa la gente. Es más probable que tengas ese tipo de inseguridades o miedos, pero hoy en día cada uno tiene sus cosas en cualquier profesión, sólo que nosotros lo contamos.

– ¿Cuál sería para ti el mayor desafío al que te enfrentas en tu día a día como artista, la inseguridad, la necesidad de aprobación externa o la propia autoexigencia de la que hablábamos antes?

– Las tres. Estoy en un momento en el que estoy muy segura de las canciones que escribo, pero no estoy segura de cómo me ve la gente. Pienso que nadie puede oír «Botas Rotas» y decir que es mala, pero sí pienso que a lo mejor yo puedo no parecer lo suficientemente buena para ser artista. Eso me genera mucha inseguridad.

Hasta qué punto es importante para un artista alejarse de las opiniones ajenas y saber valorarse a sí mismo para no caer en comportamientos autodestructivos? 

– Es fundamental rodarte de un equipo y de unas personas que te pongan en valor. Yo por suerte tengo un equipo, una pareja y unos amigos que confían mucho en mí y eso me hace confiar yo en mi misma también. A lo mejor está mal que dependa mi autoestima de ellos pero sí que me hace ponerme en valor.

¿En algún momento has tocado fondo y has sentido ganas de tirar la toalla?

– Todas las mañanas pero luego se me pasa. Es broma. A veces pienso cómo habría sido mi vida si fuera profe de un cole pero no lo cambio, me dedico a lo que me gusta y he vivido cosas increíbles por dedicarme a esto.

Una de las cosas más difíciles que hay es definirse uno mismo con objetividad. Si tú tuvieras que definir tu proyecto artístico con una sola palabra, ¿cuál dirías que es la que mejor engloba todo lo que es Neva como artista?

– Yo diría trabajo, empatía, transparencia… por ahí lo dejo.

Con “Botas Rotas” inicias una nueva etapa en tu carrera, ¿sigues manteniendo la ilusión del primer día o estos altibajos emocionales te han hecho ser un poco más cauta a la hora de publicar una canción?

– Ahora confío mucho en la opinión de mi manager, él también fue músico y entiende esta industria muy bien. También suelo contar con la opinión de Loren, mi productor, o de Jonathan, mi pareja, que es productor y compositor top.

Cuando entrevistamos a Ruth Lorenzo nos dijo que mantenerse fiel a uno mismo es el arma más poderosa que puede tener un cantante. ¿Hasta qué punto consideras importante tú tener un sello de identidad propio para acabar triunfando en la música?

– Es lo más importante y me ha costado mucho entenderlo. A veces hasta yo misma dudo de lo que soy pero creo que es normal, aunque sí que es verdad que la gente necesita ubicarte de una forma concreta. Es difícil.

¿Y qué dirías que más importante para acabar triunfando de verdad tener actitud o tener talento?

– El talento no es tan importante como la gente se piensa. He visto a gente muy talentosa no lograrlo y a gente poco talentosa sí conseguirlo.

El ser humano funciona principalmente por dos motores, el amor y el miedo. ¿Duele más la caída cuando has hecho caso al corazón, o duele más no haberlo intentado por miedo a equivocarte?

– Duelen las dos. Yo tengo un amigo Javi, que siempre dice: «imagínate cambiar para tener éxito y no tenerlo, en vez de al menos ser tú mismo y ver si gustas o no de esa forma». No gustar siendo algo que no eres es lo más duro.

¿Has dejado de cumplir algún sueño tú por miedo a saltar al vacío?

– A estas alturas ya no, salto al vacío pase lo que pase. Siento que no tengo nada que perder, porque como compositora sí que tengo una carrera detrás pero como artista acabo de empezar con el primer single. Tengo la actitud de sí a todo.

Hace ya muchos años que estás instalada aquí en Madrid. ¿Estar lejos de casa y de tu familia es el precio más caro que has tenido que pagar por cumplir tus sueños? 

– Sí la verdad. Al principio no fue un precio caro, al revés, estaba deseando salir de Cádiz y venir a Madrid. Pero ahora me pesa más que nunca. Quizás porque veo que mis padres se van haciendo mayores, que estoy lejos y que no puedo de repente decir «¿nos tomamos un café?». Esas tonterías de la vida que me estoy perdiendo con ellos me pesan.

Dicen que soñar es gratis, si te dieran a elegir entre conseguir un Grammy o un reconocimiento similar con una de tus canciones, llenar un Movistar Arena en solitario o conseguir la medalla de oro de Andalucía, ¿cuál de los tres hitos elegirías?

– Llenar un Movistar Arena. Mis sueños están encima de un escenario y creo que ese es el que seguro que lo estaría cumpliendo.

Al principio de la entrevista has hablado de un hipotético nuevo EP. ¿Cuál va a ser el siguiente paso de Neva en el mundo de la música, tendremos más canciones nuevas este año?

– Sí. Dentro de poco sale la siguiente, que además es una canción que escribí en un directo de tiktok. Se llama «La mujer imperfecta», ni siquiera estaba dentro de las canciones que iba a sacar pero no paran de pedírmela y cada vez que subo un vídeo se viraliza. Así que a producirla y a sacarla, el público manda.

«Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido.» ¿Podría servir ese refrán para poner el broche final a la entrevista y marcar el comienzo de esta nueva etapa?

– Sí, yo pienso que no hay edad para nada. Animo a todo el mundo a conseguir lo que quiere, es mucho más sano intentarlo que quedarte con la duda. Por suerte estamos en una generación en la que vivimos con las redes sociales desde pequeños y podemos aprender lo que sea aunque parezca imposible. No lo es, adáptate a esta nueva generación que es capaz de todo y ve a por ello.

Muchas gracias Neva por compartir este ratito con nosotros. ¿Algo que quieras añadir o que te haya faltado por decir?

– Nada, que se queden a ver toda la música que viene, que seguro que pueden encontrar la manera de disfrutarla y de enfatizar con las historias.

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