
Belisse, «La música es mi manera de ordenar mis pensamientos»
Belisse representa una nueva generación de pop femenino: emocional, sofisticado y con carácter propio. Su primer single, «Como no voy a quererte», es una confesión honesta sobre esos sentimientos que terminan siendo inevitables. En él, la cantante almeriense fusiona pop contemporáneo y raíces flamencas para retratar el nacimiento de un amor que parecía imposible. En esta entrevista nos cuenta todos los detalles de un lanzamiento que marca el inicio de su trayectoria artística.
Escucha la entrevista completa:
– Acaba de salir publicado tu primer single “Como no voy a quererte”. ¿Cuál es la primera palabra que te viene a la cabeza al pensar en esta canción?
– Ilusión, sin ninguna duda.
– Llevas componiendo canciones desde los nueve años. ¿Qué te ha motivado a dar el paso ahora de grabar algo de forma más profesional?
– Dar con esta canción. Siento que tiene todo lo que yo quería para que fuera mi carta de presentación: una canción pop con mis raíces flamencas de Almería.
– La primera canción de un artista es la que marca el camino y define su personalidad. ¿Te daba vértigo que la gente no reaccionara al lanzamiento tal y como tú esperabas?
– No he pensado mucho en qué esperaba, porque no quería cohibirme. Siempre da vértigo exponerte y mostrar algo tan tuyo, pero estoy muy contenta con la acogida que está teniendo, lo que está pasando supera las expectativas.
– “Como no voy a quererte” pone sobre la mesa un sentimiento universal como es el amor. ¿Es más fácil llegar al corazón del oyente con canciones con las que se pueda sentir identificado?
– Siempre que cantes y escribas desde la verdad, con letras honestas, no hay manera de que no le llegue a alguien si la escucha con atención.
– Dicen que las canciones son el eco de las batallas que libramos en silencio. ¿Tienen también para ti ese componente catártico y terapéutico?
– Por supuesto. La música es mi manera de expresarme, de ordenar mis pensamientos y mis emociones. Es terapéutica, sin ninguna duda.
– Tus abuelos se conocieron cantando copla y otros miembros de tu familia como tu padre o tu tía también cantan. ¿Qué importancia tienen tus raíces y esa herencia familiar en lo es hoy Belisse como artista?
– Muchísima. Si la música no hubiese estado en mi casa desde que soy pequeña, no sé si a lo mejor hubiese encontrado esta manera tan mía de expresarme.
– Te has venido de Almería a Madrid para cumplir tus sueños. ¿Dejar atrás tu tierra y a tu familia es el precio más caro que has tenido que pagar?
– Es lo que más me pesa. En los días difíciles siempre me viene a la cabeza la distancia y el no poder estar con los míos. Es un precio caro, pero merece la pena.
– En redes sociales has dicho que la música es un refugio para no sentirte juzgada por tu sensibilidad. ¿Te cuesta mucho romper esa coraza y mostrar tu lado más frágil y vulnerable en las canciones?
– Sí me cuesta, es un trabajo que he hecho para poder dar el paso. El miedo ha sido uno de los muros que han estado presentes para no haber sacado música antes.
– ¿Cuál sería para ti desde el punto de vista del compositor el sentimiento o la emoción más difícil de plasmar en forma de canción?
– El miedo, parece que no es una emoción tan normalizada. En cambio la tristeza, la alegría, el amor o el desamor, sí, hay 50.000 canciones sobre eso.
– Con tus letras buscas que quien te escuche encuentre un lugar donde sentirse libre. ¿Que otra persona se sienta identificada con el mensaje y haga suya luego la canción, es el mejor regalo que se puede tener por encima de las escuchas y de las cifras?
– Es lo que priorizo. Lo que me hace encontrar el sentido de hacer música y dedicarme a esto es leer mensajes de gente que me escribe contándome sus propias historias personales, que recuerdan o que le dan sentido a su propia vida, y que además lo encuentran en mi música.
– Mostrarnos tal y como somos es fundamental para cualquier manifestación artística. ¿Es la libertad creativa el bien más preciado que puede tener también un cantante?
– Te diría que sí, pero para cualquier persona que necesite expresarse. Yo por lo menos encuentro libertad en la música, supongo que es algo común en la gente que tenemos la necesidad de expresarnos artísticamente.
– ¿Si mañana te pusieran delante un contrato discográfico millonario pero a cambio tuvieras que renunciar a la libertad que tienes ahora mismo para decidir lo que quieras en tu proyecto, aceptarías?
– Si eso implica no poder escribir sobre mi verdad, no.
– Hay un refrán que dice que el que aprende a observar descubre más de lo que se imagina. ¿De dónde salen reflexiones más profundas para componer, de una charla con un amigo o de una conversación introspectiva con uno mismo al final del día?
– La charla con el amigo te hace conectar con esa introspección que a lo mejor no quieres escuchar cuando estás solo en tu casa. Yo creo que se retroalimentan.
– Y en una época en la que la tendencia es imitar todo aquello que funciona, ¿ser auténtico y honesto a la hora de componer es para ti un acto de valentía o de inconsciencia?
– De valentía. No me puedo tirar tierra sobre mi propio tejado.
– ¿Hay alguna canción que tengas guardada en el cajón y que no vaya a salir nunca publicada por miedo a mostrar una parte de ti al público?
– Por miedo no. Si encaja con el proyecto y creo que es mi momento personal para sacarla, la compartiré. Si no sale a lo mejor es por otras cosas.
– Casi todos los artistas habláis en primera persona en las letras de vuestras canciones. ¿Es más terapéutico hablar de los problemas de uno mismo que poner voz a los de los demás?
– Es más terapéutico en cuanto a que estás conectando con eso en la composición. También es verdad que aunque hagas una canción basándote en problemas o sentimientos de otras personas, seguro que te has sentido en algún momento igual que la historia que estás contando. Es terapéutico de las dos maneras.
– Para poner en imágenes esta canción has confiado en un buen amigo nuestro como es Joselu (Bolazo Films), ahora que no nos escucha, ¿Cómo es trabajar con él en las distancias cortas?
– Ha sido una persona que desde el primer momento que escuchó la canción supo cómo llevarla al plano visual. Enseguida dio en el clavo. Además, en el videoclip hemos recreado la habitación en la que yo compuse «Cómo no voy a quererte», con la idea de poder transmitir esa intimidad que había cuando la escribí.
– Siendo esta tu carta de presentación en la industria musical, ¿es este videoclip una manera de hacer algo más cercano y que la gente conozca de primeras muchos más detalles y cosas de ti?
– Hay mucho simbolismo y elementos ocultos que voy a ir revelando. El reloj, por ejemplo, todo el rato marca las 11:11, no se mueve en todo el videoclip. También hay un cuadro que pone Belice, que no está bien escrito porque lo pone con «c», pero es un cuadro que me regaló mi hermana un Día de Reyes hace 5 años para motivarme con mi música, y yo quería que estuviese en el videoclip.
– Si tuvieras que elegir una sola de estas palabras, ¿Cuál dirías que es la que mejor define lo que es Belisse como artista: sacrificio, corazón u honestidad?
– Estoy entre corazón y honestidad. Te diría corazón, porque cuando escuchamos al corazón entra la honestidad, y dentro de la honestidad está el sacrificio.
– De puertas para fuera proyectas la imagen de ser una persona muy risueña y optimista, ¿Cómo es esa otra Isabel que no vemos cuando su mundo se tambalea?
– Muy perfeccionista. Yo creo que va en la condición de preocuparte de que todo salga bien. Es una parte con la que cuesta lidiar, pero también impulsa muchas veces a trabajar duro en lo que quieres y no relajarte ni rendirte.
– ¿Es Belisse un alter ego para decir en canciones cosas que te cuesta más decir con palabras?
– Cien por cien. Es la parte de mí que no le da miedo mostrarse con miedo.
– Aún es pronto para hacer balance, pero dicen que soñar es gratis. ¿Qué objetivos te has puesto por delante con tu proyecto musical, te has fijado alguna meta?
– Me he fijado la meta de poder llegar a más gente, de que conecten con lo que hago, de poder traspasar cada vez más corazones. Dentro de llegar a más gente, lógicamente está el tener una proyección más alta. Sabemos que cuesta muchísimo, pero toda la gente que se dedica a esto creo que quiere eso.
– ¿Eres de las que piensa que con esfuerzo y sacrificio se puede conseguir prácticamente cualquier cosa o también hace falta tener una pizca de suerte?
– Hace falta reunir muchas cosas, la suerte sola no te da el éxito. Si te llega la suerte cuando no estás preparada no haces nada.
– Hoy en día se consume todo con demasiada inmediatez. ¿Te da pena que no se valore todo el esfuerzo y sacrificio que hay detrás de sacar una canción y que la música se haya convertido en algo de usar y tirar?
– Es de las cosas que más me cuestan. De hecho, desde que empecé a meterme más en este mundo y ver el esfuerzo que cuesta sacar una canción, no paso ni una en Spotify. Me guste más o me guste menos, la escucho de principio a fin.
– ¿Intentar que las canciones no sean devoradas por esa inmediatez y que no caigan en el olvido es el verdadero desafío hoy en día para los artistas?
– Es la cultura del consumo rápido en cualquier faceta. Es un reto.
– En tus canciones fusionas tus raíces flamencas con el pop y el folk e incluso con otros géneros musicales como el vallenato o el merengue. ¿Casarte con un estilo único, sería para tí, desperdiciar una oportunidad de contar historias desde diferentes perspectivas?.
– No sé si casarme con un estilo único llegará, pero ahora mismo no me pide eso el cuerpo. Todas mis canciones siguen una línea pop, porque es muy importante la coherencia musical en un artista. Pero yo me permito fusionar cada cosa que quiero contar, sea un bolero, folk, depende de lo que te pida la canción.
– Detrás de la producción de este nuevo single se encuentra Carlos Almazán, ¿Qué ha aportado él a tu manera de entender la música y a tu proyecto musical?
– Muchísimo. A nivel profesional todos sabemos que es un profesional de diez. A nivel de persona también. Es una cosa que yo priorizo a la hora de juntarme con alguien en el estudio. Me lo recomendaron y lo comprobé el primer día. Y en cuanto a la música, yo llegué con una maqueta, bueno, si se le puede llamar maqueta, porque era yo en mi cuarto cantándo. Y enseguida captó la esencia e hizo con ella todo lo que me imaginaba.
– Hace poco un artista me dijo en otra entrevista que la música era para él una forma de vivir sin alas. ¿Tú que sientes cada vez que te subes a cantar encima de un escenario?
– Yo siento las alas. Es libertad, lo que hemos dicho antes.
– ¿Eres de las que se transforma en los conciertos y deja todos los miedos e inseguridades detrás, o te da vértigo exponerte tan abiertamente al público?
– Me da vértigo hasta que salgo al escenario. Cuando ya estoy ahí no es Belisse, es Isabel. Y Belisse no tiene tantas inseguridades.
– Dicen que el ser humano funciona principalmente por dos motores, el amor y el miedo. ¿Eres de las que a la hora de tomar una decisión se suele guiar por el corazón o eres más de pensarte las cosas dos veces antes de lanzarte al vacío?
– Valoro pros y contra, pero no me paralizo. Puedo hacer las cosas con mucha sensación de miedo, pero por eso nunca me quedaré quieta.
– ¿Duele menos la caída en ese salto al vacío cuando has hecho caso al corazón y te has equivocado, que no haberlo intentado por miedo a equivocarte?
– Por supuesto. Eso para mí es un motor a la hora de dar vida a Belisse.
– Hemos hablado mucho en nuestras entrevistas de la autoexigencia como el peor enemigo posible para un artista. ¿Cuál dirías que es el mayor reto al que te enfrentas tú al componer, la inseguridad, la necesidad de aprobación externa o esa autoexigencia a la que nos sometemos nosotros mismos?
– A la hora de componer no soy muy autoexigente, porque me permito componer lo que siento en cada momento. No voy con, por ejemplo, la sensación de tener que hacer una canción que sea un hit. Entonces, esa presión de ser un compositor que está escribiendo para otra persona, que espera algo de ti, yo ahora mismo no la tengo. Te diría que el miedo a la aprobación externa es mayor reto.
– ¿Hasta qué punto es importante para un artista el autocuidado y saber valorarse a sí mismo para no caer en comportamientos autodestructivos?
– Muchísimo. Si no estás bien mentalmente, cualquier crítica u opinión, ya no que sea mala, sino que no sea la que esperas, te destruye.
– Con 19 años ganaste un concurso contra la violencia de género con una canción propia. ¿Es la música el mejor altavoz para denunciar este tipo de situaciones?
– Para denunciar y para que la víctima se sienta apoyada y vea que no está sola.
– Dicen que tres minutos de música equivalen a años de recuerdos, ¿Qué recuerdo te gustaría que le quedara a la gente con el tiempo después de escuchar tus canciones?
– Yo cuando escucho música de artistas que me encantan siento algo muy especial y recuerdos de mi propia vida. Me gustaría que los recuerdos que les surjan a otros con mis canciones sean también de manera natural, y que sean verdad.
– Si tuvieras que escribir el guión de tu propia vida y este tuviera que ser diferente a todo lo que has vivido hasta ahora, ¿cómo sería la vida de esa otra Isabel?
– No cambiaría nada. He pasado cosas duras, pero ahora mismo estoy en un punto de mi vida muy especial y no estaría aquí si no hubiese pasado lo que he pasado, si no hubiese aprendido a valorar las cosas y verlas desde otra perspectiva.
– Ya para ir terminando vamos a mirar hacia el futuro, ¿Después de haber publicado este primer single, cuáles van a ser los próximos pasos de Belisse en la industria musical?
– Pues mira, este año vienen otros singles aparte de este que estamos escuchando ahora mismo. Y el año que viene me encantaría publicar mi primer EP.
– Sin desvelar nada que no quieras, ¿qué sorpresas nos vamos a ir encontrando en esas próximas canciones. ¿Seguirán teniendo el amor como hilo argumental o veremos otra cara distinta de Belisse?
– Vais a ver también empoderamiento y vulnerabilidad.
– Muchas gracias Belis por compartir este ratito con nosotros, te deseamos toda la suerte del mundo en tu proyecto musical. ¿Algo que quieras añadir y que te haya faltado por decir?
– Me encantaría que la gente cuando escuche mi música me diga qué siente, estoy en redes sociales, así que encantada de vernos y hablar al otro lado de las pantallas.