
La Mala Letra convierte la lucha interna en canciones
Dice que hace canciones para superar crisis, baches y otras adversidades importantes pero Antón Cruces hace mucho más que eso. En su proyecto musical, La Mala Letra, ha hecho de la lucha interna un impulso para continuar. «El Adversario» es la canción que cierra el repertorio de su primer trabajo discográfico, un resumen de una etapa, un final que reconforta porque habla de hacerle frente a los conflictos que atravesamos todos en algún momento.
De esa necesidad nació un disco que, canción a canción, ha ido definiendo el universo creativo de La Mala Letra y lanzando un mensaje claro: la importancia de enfrentarnos a nuestros propios límites. . Otro de los temas que ha publicado, «Feroz«, es una de las más íntimas del proyecto, recientemente ha hecho una versión a piano y voz que potencia todavía más su carácter emocional y directo.
Es una canción que habla de lo que intentamos esconder, de lo que solemos aparentar aunque por dentro las cosas no estén bien. Nos deja así una reflexión de lo que ocurre actualmente en las redes sociales y donde las apariencias se imponen a la realidad. Un tema donde Antón se muestra más vulnerable que nunca.