
Cariño abraza el caos para mostrar su lado más «Romántico»
El próximo 6 de noviembre verá la luz «Pop! Magic! Tragedy!», el nuevo disco de Cariño. Un título profundamente influido por el concepto inventado por el guionista de cómic Grant Morrison, basado en la premisa de que la música y el arte se entienden como dos herramientas perfectas para hackear la conciencia colectiva, alterar la percepción y manifestar cambios en el mundo físico. O dicho de otro modo, cualquier persona puede ser mago simplemente decidiendo serlo.
Esta visión conecta directamente con el eje argumental que hay detrás de su nuevo disco. Si el «Pop! Magic» de Morrisson era una adaptación de la magia del caos orientada a la cultura moderna, Cariño abraza ese caos para dar forma a nuevas canciones. Y lo hace con un disco que se reencuentra con su pureza: un ejercicio de fe pop, de creer todavía en las guitarras, en las grandes melodías y en las letras directas y afiladas. Todo sin dejar de lado la ironía, la emoción y la crudeza lirica.
Y en esa democratización de la magia, su nuevo single, “Romántico” llega para invocar la verdadera esencia del proyecto. Sin perder el dinamismo pop de sus inicios, la producción se percibe más adulta, templada y pulida. Y de fondo la letra, que bordea el desamor cotidiano, aportando luminosidad a una historia basada en los pensamientos recurrentes y las dudas que quedan en la cabeza cuando las cosas salen mal, confirmando una sospecha incómoda: igual aquello no estaba tan superado.
El tema, como el resto del álbum, se grabó en los emblemáticos estudios de Abbey Road junto a Pete Robertson, batería de The Vaccines. La producción tiene un verismo muy particular: suena directa, sin pulir más de la cuenta y conservando toda su frescura. A eso se suma ese punto de Robertson en la producción que logra mantener la energía fresca y desenfadada de Cariño, pero aportando una estructura pop sólida, capas analógicas y un sonido fuertemente expansivo.