S!KO, «Lo que ves es lo que soy, no hay trampa»

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S!KO, «Lo que ves es lo que soy, no hay trampa»

Aceptarse a uno mismo no siempre es fácil. Implica abrazar la propia identidad, reconocer las imperfecciones y dejar atrás los prejuicios. Por suerte, siempre existe la música, no sólo para salvarnos, sino también para purificarnos. S!KO sabe bien de lo que hablamos, ya que su último single «Monstruos del ayer» nace de esas cicatrices invisibles. Con él, trata de derribar los estigmas de una sociedad que todavía impone límites a la libertad de ser uno mismo y expresarse sin miedo al juicio ajeno.

– En “Monstruos del ayer” hablas de esas cicatrices invisibles que nos impiden volar. ¿Hay algún monstruo al que hayas tenido que dejar de combatir para poder empezar a entenderlo?

– No he dejado de combatir ningún monstruo del pasado ni del presente, puedo llegar a entender la razón que los lleva, o nos lleva a hacer ciertas cosas, pero en nuestras manos está el poder de cambiar las tornas.

– Muchas veces somos nosotros mismos quienes mantenemos vivas las cosas que nos hacen daño. ¿Qué crees que cuesta más: enfrentarse a lo que nos ha marcado o aceptar que eso también forma parte de nuestra historia?

– Casi siempre vemos las cosas en ojo ajeno, por lo que nos cuesta muchas veces entender que alimentar ciertas cosas nos perjudica, pero eso es algo que nos han inculcado desde pequeño, a tener miedo, porque sintiéndolo así, somos más vulnerables.

– En la canción señalas los cánones y los estigmas que impone la sociedad. ¿En qué momento sentiste que encajar en lo que los demás esperaban de ti podía alejarte de quien realmente eres?

– Desde pequeño, había algo dentro de mí que me decía que no era el camino que debía seguir, y tardé bastante en abrazarme a mi por completo, fíjate si es así que esta canción ha tardado seis años en salir, por no estar preparado. Aprendí que es uno mismo el que vive su vida, y que al final del día, o de tu vida, solo tienes que darte explicaciones a ti mismo. Yo aprendí a disfrutar de quien soy sin miedo a lo que piensen.

– Hay algo muy potente en la idea de mirar al pasado sin dejar que siga condicionando el presente. ¿Sientes que has escrito esta canción desde un lugar de reconciliación contigo mismo o todavía hay cosas que estás intentando resolver?

– Escribí esta canción para recordarme mi historia, para no volver a pasar por lo mismo, incluso para que en mis momentos de bajón, recuerde lo fuerte que he sido años atrás. Aunque me haya reconciliado conmigo mismo, no olvido lo que he vivido, porque sé que gracias a eso, soy la persona que soy.

– La canción se presenta como una liberación, pero liberarse no siempre significa cerrar una herida. ¿Crees que el arte sirve para sanar o, a veces, simplemente para aprender a convivir con aquello que no podemos cambiar?

– El arte sirve para sentir, para sanar, pero también para recordar, tanto buenos como malos momentos, y nos hace sentir vivos. A mí me hace pensar que no estamos solos viviendo y sintiendo ciertas cosas, y eso, me ayuda a convivir con nuestros miedos o vergüenzas, que al final pienso que son los que nos hacen únicos.

– En una industria que constantemente pide etiquetas, referencias y una imagen reconocible, ¿hasta qué punto has tenido que defender tu propia personalidad para no convertirte en una versión más fácil de vender?

– Tengo la suerte de ser un artista emergente el cual no tiene que sacrificar nada de mi personalidad para gustar. Para mucha gente será la primera vez que me vean o escuchen y he aprendido que a la larga, es más satisfactorio para uno, ser quien es, sin crearse un personaje. Lo que ves es lo que soy, no hay trampa.

– Si alguien escuchara toda tu música sin saber absolutamente nada de tu vida, ¿Qué crees que entendería de ti que quizá nunca te atreverías a contar en una conversación?

– Soy Cáncer, con lo cual.. puedo ser muy reservado pero a la vez dártelo todo sin miramientos. Creo que mi música refleja muy bien la energía que transmito como persona. Creo que puede llegar a entender el proceso que he tenido hasta ser el S!KO que vemos hoy.

– “Monstruos del ayer” nace en El Santuario, en Madrid, junto a Guille Golden y con Sara del Valle y Julen Zaldúa en los coros. ¿Qué tuvo que ocurrir en el estudio para que la canción dejara de ser una idea y encontrara su verdadera identidad?

– La idea de esta canción nace hace seis años cuando decido escribir sobre mis monstruos del ayer, quedó apartada en un cajón hasta que un día, comencé a investigar cositas que había escrito y me la encontré de casualidad. Ahí es cuando siento un cosquilleo, y decido que es el momento. Fruto del destino, entra Guille Golden en mi vida, buscando productor. Tras la primera reunión hacemos match enseguida, y cuando nos juntamos en el estudio para grabar.. conocí tanto a Sara como a Julen, y obviamente, me enamoraron, por lo que esta canción es una unión de seres de luz que es lo que aportaron, su luz. La energía fluyó al instante, por lo que se plasmó en la canción y ahí esta su esencia.

– Cuando una canción nace de algo tan personal, ¿Cómo decides qué parte de tu historia merece convertirse en letra y qué parte prefieres mantener solo para ti?

– Muchas veces hablo de manera ambigua para que directamente no nombre lo que estoy contando. De todas maneras, para cada persona va a significar algo totalmente diferente entre sí. Y ahí está lo bonito, en que una historia, se puede ver reflejada en mil historias más, y ese significado se lo da quien lo escucha. Aunque escriba sobre mi historia.. hay ciertas partes que me las guardo para mí. Pero son muy pocas, asique si quieres conocerme, no tienes más que escuchar mi música.

– ¿Qué te gustaría que sintiera alguien al escuchar “Monstruos del ayer” sin conocer todavía tu historia?

– Que está hecha desde el corazón, y que pueda sentir el desgarro de lo que pude llegar a sentir por esos monstruos de mi ayer. Pero me gustaría también que por lo que sea, se sienta identificado.

– En 2024 publicaste “Lo que nadie me enseñó”, y ahora preparas “El amor ha muerto”. Entre ambos títulos parece haber un cambio importante de perspectiva. ¿Qué has aprendido durante estos años que antes ni siquiera sabías que necesitabas aprender?

– A ser paciente, a hacer un trabajo de investigación, y a confiar en mi instinto, que aunque parezca que no, es más sabio de lo que nos creemos. En estos años he aprendido a saber lo que quiero y lo que no, y sobre todo con quien quiero trabajar. Personalmente he aprendido también a elegir bien mis batallas, y a luchar por lo que merece la pena.

– Has descrito “El amor ha muerto” como una carta abierta a nuestro yo del pasado. ¿Por qué sentiste que necesitabas contar esta historia como un conjunto de fragmentos y no como canciones independientes?

– La historia es demasiado compleja como para tener un comienzo y un fin determinado, imagínate si fuese solo una canción. Hay muchos tipos de amor, pero esta historia se ha basado literal en confiar en el proceso. Alguna de las canciones están escritas porque mi subconsciente ha querido hablar sin darme cuenta. Y al ver todo en conjunto, descubrí que estaba contando una historia mucho más grande y personal de lo que pensaba.

– El título “El amor ha muerto” suena a final, pero también podría ser el comienzo de algo distinto. ¿Qué es exactamente lo que muere en este proyecto: una forma de amar, una versión de ti o una idea que habías construido sobre la vida?

– Has dado en el clavo. “El amor ha muerto” se basa en una despedida de la versión de mí que ha existido hasta ahora y, que gracias a este proyecto, ha evolucionado hacia una versión más madura, más real y más consciente de lo que hago. Aunque también se refiere a que nuestro amor propio, el amor como lo conocíamos ya no existe, nos hemos vuelto más individualistas, y estamos más abstraídos en nuestra vida, que en también cuidar a quien nos rodea.

– Cuando escribes sobre tu pasado, inevitablemente vuelves a encontrarte con versiones de ti que quizá ya no reconoces. ¿Te ha ocurrido que una canción te haga cambiar la opinión que tenías sobre una experiencia años después de haberla vivido?

– No se si de opinión, o me ha ayudado a verlo de manera más calmada, y sobre todo, intentando sacar siempre el lado del aprendizaje y de seguir adelante. Con el tiempo, vemos las cosas con el prisma actual, y eso para mí significa que estamos evolucionando, cosa que me parece una maravilla.

– Después de convertir experiencias tan íntimas en música, ¿sientes que cada vez te resulta más fácil mostrarte sin filtros?. O por el contrario, ¿Cuánto más honesto eres, más consciente eres de todo lo que estás exponiendo?

– No pienso en qué estoy exponiendo, sino en cuanto de real hay en lo que estoy mostrando. Ahora busco sacar mi lado personal, que me conozcáis como soy, a través de la música. No solo las palabras hablan por mí, cada acorde, cada arreglo ha pasado por mis manos para que sonase como yo quería. Pero contestándote, soy consciente, pero mi objetivo es que la gente sienta con mi música.

– ¿Hay alguna faceta artística de S!KO que todavía no hayas podido enseñar porque no habías encontrado el momento, el formato o incluso la valentía para hacerlo?

– En este proyecto he decidido mezclar varias facetas que han formado parte de mi vida, mezclar estilos… Aunque haya estado muerto de miedo, siempre me he tirado a la piscina para no quedarme con el pensamiento de.. ¿Y si…? Pero quiero en algún momento de mi carrera, dibujar la portada de mi disco o mi proyecto.

– Si pudieras permitirte un riesgo creativo sin pensar en la recepción del público, ¿Qué harías musicalmente que todavía no te has atrevido a probar?

– Justamente te he dicho antes que en este proyecto me he propuesto arriesgar, mezclar estilos y jugar con formas de cantar que no había probado antes. Así que… ¿Qué haría? yo te diría… “El amor ha muerto”.

– Cuando imaginas al S!KO que estará presentando su siguiente proyecto dentro de unos años. ¿Qué te gustaría que hubiera cambiado en él y qué esperas que siga siendo exactamente igual?

– No quiero esperarme nada, solo espero que siga siendo feliz y haciendo lo
que le gusta. Me gusta sorprenderme.

– Imagina que alguien escucha “Monstruos del ayer” en un momento en el que siente que no encaja en ningún sitio y que hay algo en su pasado que le impide avanzar. ¿Qué te gustaría que esa persona comprendiera al escuchar tu canción?

– Que no está solo, somos muchos los que hemos pasado por esa situación. La vida es demasiado corta como para dejar que lo monstruos nos persigan de por vida, pero que no los olvide, que aprenda a dejarlos sin poder, porque somos más fuertes que ellos.

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