
Rebeca Jiménez, «La vida tiene esa parte de luz y de oscuridad»
Con más de quince años de trayectoria en solitario y cuatro discos a sus espaldas, Rebeca Jiménez inicia una etapa musical con el estreno de “Calaveras y Estrellas”, su nuevo single. La canción nace de un texto escrito por Benjamín Prado, junto a quien lleva varios años mezclando música y poesía, agitando bien todo para que los poemas tengan su ritmo de baile. En esta entrevista hacemos un repaso a toda su carrera, hablamos de este nuevo single y descubrimos que planes tiene preparados para el futuro.
Escucha la entrevista completa:
– «Calaveras Estrellas» es tu nuevo single, una canción que nace de un texto que te escribe Benjamín Prado. La carta de presentación es inmejorable.
– Sí, la verdad que sí.
– ¿En qué momento se unen vuestros caminos por primera vez?
– Un día estaba intentando recordar qué año fue la primera vez que hicimos música y poesía, pero no me acuerdo. Empezamos haciendo esta unión con Rubén Pozo y lo hacíamos así, a trío por varias ciudades. Con Benjamín seguimos colaborando los dos solos hasta que en un momento dado creamos «Agitado y Mezclado» ya con toda mi banda y con la dirección musical de Toni Brunet. De estos viajes, de tantos años juntos, de una grandísima amistad con él, nació «Calaveras y Estrellas».
– Una vez le oí a Sabina decir que para musicalizar un poema no había que ponerle música sino que había que dejarse enamorar por él. ¿Estás de acuerdo?
– Sí, en cuanto me llegó ese texto estaba profundamente enamorada de él.
– ¿Qué es más complicado para un artista, ponerle música a las palabras de otra persona o componer algo de tu propio puño y letra?
– Yo creo que poner música a otras palabras. Cuando me enfrenté al texto de Benjamín, que habla de mí, yo le dije: «¿Cómo has podido escribir una canción así para mí?, contando mi vida». El me contestó, «no he escrito una canción para ti, he escrito tu canción». Ese texto yo lo sentía profundamente dentro, sentí cómo me sonaba la primera frase en la cabeza y a raíz de ahí me puse a trabajarlo.
– Él ha definido esta canción como la historia de quien sabe que la vida es una moneda con su doble cara, ¿te sientes identificada con esas palabras?
– Sí, siento absolutamente que la vida tiene esa parte de cara y cruz, de luz y de oscuridad, de calaveras y estrellas. Pero lo que ha pasado con esta canción desde el momento de su lanzamiento es que la gente se reconoce en esta letra también. Y ya no es mi canción, porque no habla de mi vida, habla de todas las vidas.
– De toda la letra de la canción, ¿Cuál dirías que es la frase que mejor te define?
– «Con cada caída me hice más valiente», probablemente.
– «Calaveras y Estrellas» va a ser también el título de tu nuevo disco, un título que muestra un contraste de luces y sombras. En este primer single hay un poco de – las dos partes. ¿Al final del disco se va a equilibrar la balanza?
– Últimamente estoy viendo que va a haber más estrellas, porque los dos siguientes lanzamientos pensaba que iban a tirar más por la oscuridad, pero no. Lo que sí digo es que cualquiera de las canciones como esta, termina siempre en la luz. Es decir, después de las sombras aparecen las estrellas y el mensaje final es positivo.
– Aunque nunca has dejado de sacar canciones, tu último disco de larga duración data ya de hace más de siete años, ¿Por qué tanto tiempo?
– No sé, tardo mucho en arrancar siempre un nuevo proyecto. Sí que es verdad que no he parado de tocar, que es una suerte. La gente me sigue queriendo y tengo unos seguidores muy fieles en todas las ciudades a las que voy. También he estado haciendo otros trabajos, adaptaciones para una serie mexicana por ejemplo. Pero no sé, he escrito muchas cosas y a lo mejor no era lo que quería realmente publicar.
– ¿Y cómo se consigue aguantar tanto tiempo en una industria tan complicada como la musical?
– Se consigue con paciencia y mucha pasión por lo que haces. Y mucho amor a la música. Hay momentos duros, claro, pero luego escucho las canciones, salgo a tocar y pienso, esto es lo que más feliz me hace en la vida. No creo que me pueda separar de la música.
– En una de tus últimas canciones, «Como no lo vi», afirmabas que lo mejor de cumplir años es que no vas a volver a caer en la misma piedra. Este año estamos en el XV aniversario de tú álbum debut. Si nos llevamos esa frase a lo musical y pudieras echar atrás en el tiempo, ¿Qué errores del pasado no volverías a cometer?
– Esa era una canción muy enfocada a un tema de amor y yo creo que incluso así, volvería a caer en las mismas piedras del camino. Musicalmente es difícil, por ejemplo de mi etapa con Warner cambiaría cosas: hubiese metido más caña y les tenía que haber abierto más los ojos para ir con todo mucho más fuerte. Esa es mi sensación con los años. También una vez que monté mi propio sello, en el disco anterior, invertí un dineral en grabación y creo que debería haberlo suministrado de otra manera, porque ahora creo que es muy importante invertir también en la promoción.
– ¿Te da un poco de nostalgia mirar al pasado, hacia esa época donde se valoraba mucho más el lado poético de las canciones?
– Sí, pero todo tiene su ciclo y esto no creo que vaya a durar eternamente. Habrá un punto en el que se volverá a dar más importancia a esas letras poéticas y se volverá a escuchar más el tipo de música que puedan hacer Sabina, Serrat o el tipo de música que hago yo.
– Ahora mismo estás colaborando con Miguel Ríos en su gira del 40 aniversario, ¿Qué te llevas de esa experiencia? ¿estás aprendiendo mucho de él?
– Sí, siempre he aprendido mucho. Ya son unas cuantas veces que hemos compartido escenario y realmente es un maestro, por cómo se cuida él y cómo cuida todo a la hora de hacer un espectáculo. Y luego, sobre todo, la grandísima persona que es. Lo generoso, lo cariñoso que es con todo el mundo y con todo el equipo. Eso dice mucho.
– Hay un nombre propio que marca un punto de inflexión en tu vida, que es México, ¿en qué momento aparece en tu vida?
– Desde muy pequeña, porque siempre he cantado rancheras y además me sabía todos los discos de Chabela Vargas. Decidí irme para México, me monté una gira yo sola y me quedé un año viviendo allí, enamorada del país, de su ilusión, de su alegría, de su gente… Ahí escribí casi todas las canciones de «Tormenta y Mezcal» y después grabé «La Llorona», que ha sido uno de los grandes éxitos de mi carrera.
– «La Llorona», la nota de prensa de entonces decía que era el primer adelanto de un posible disco de versiones tuyo que se llamaría «La Mexicana». Ese disco no ha visto la luz, ¿por qué has abandonado ese proyecto?
– Entre otras cosas porque tenía preparadas una serie de rancheras y nunca llegamos a grabarlas. Mi productor me dijo que mejor hiciéramos algo propio y entonces aparqué el proyecto. Es una de mis grandes ilusiones y en cuanto pueda, lo voy a hacer.
– Uno de los grupos más emblemáticos de México es Maná y una de sus canciones más emblemáticas «En el Muelle de San Blas», ¿sabes la historia que hay detrás de la canción?
– No.
– Te la resumo, cuenta la historia de una chica que un día se despide de su novio en el Muelle de San Blas. Su novio es pescador y por esas cosas que tiene el destino tan caprichoso muchas veces, el barco en el que va naufraga y no hay supervivientes. Desde ese día ella va todos los días al Muelle vestida de novia hasta el día de su muerte. ¿Sabes cómo se llamaba la chica de esa historia? Rebeca Jiménez. Eso quiere decir que llevas esencia mexicana hasta en tu propio nombre.
– Qué bueno, por favor. Yo siempre digo en México, cuando he hecho allí promoción y entrevistas, que mi tío abuelo era José Alfredo Jiménez. O sea que, claro, tengo mis familiares allí.
– Echando un vistazo a tu trayectoria, has abierto conciertos de Neil Young, John Fogerty, has colaborado con M-Clan, Leiva, Coque Malla… ¿Te queda algún sueño por cumplir en el mundo de la música o alguna colaboración pendiente?
– Sí, claro, muchos. Me encantaría cantar con Fito Páez. He hecho una canción que saldrá en breve que me recuerda a él. También cantar con Andrés Calamaro o con Sabina, o muchas compañeras como Zahara, Alice Wonder y por supuesto Nina de Morgan.
– Has nombrado tres artistas que están en el lado un poco más de la música independiente ¿Porqué crees que tus canciones no tienen tanto sitio en los festivales, siendo también un poco de ese perfil?
– Es algo que sinceramente no entiendo. Yo abrí un año el Sonorama en el escenario grande, con banda, y mi espectáculo tiene cabida absolutamente en muchísimos festivales. Es un enigma.
– 2023 está a punto de terminar ya. ¿Qué objetivos has puesto para el año que viene?, ¿El disco tiene fecha de lanzamiento?
– Mi ilusión sería que salga para la primavera, pero claro, todo hay que verlo. Antes va a haber más adelantos. Y me gustaría mucho, como objetivo, poder hacer la gira «Calaveras y Estrellas» y hacerla con banda.