Regina Song explora las luces y sombras de las relaciones en «everland»
Regina Song sigue consolidándose como una de las voces emergentes del pop asiático con la publicación de «everland», su segundo proyecto discográfico. La artista de Singapur deja atrás la fantasía romántica que exploraba en «fangirl» para sumergirse en la realidad de las relaciones, con todas sus contradicciones, ilusiones y heridas. Un trabajo que va desde la vulnerabilidad a la madurez emocional, mostrando una faceta más profunda e íntima de una compositora que pretende conectar con el público de la forma más honesta posible.
Con el universo de Alicia en el País de la Maravillas como inspiración, «everland» construye un mundo propio donde el amor aparece como algo mágico, impredecible y, en ocasiones, difícil de comprender. A lo largo de las canciones, Regina recorre recuerdos y momentos que marcaron su crecimiento personal, apoyándose musicalmente en sonidos cercanos al pop, con influencias del indie y una narrativa muy visual. En definitiva, un disco que habla de amor, desde la pérdida y también de la superación personal donde la artista se desnuda emocionalmente y deja atrás esa idealización del amor.
