Gala Nell, «A veces las palabras son demasiado simples»

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Gala Nell, «A veces las palabras son demasiado simples»

Con su último EP «Pop Blandito», Gala Nell captura ese momento exacto en el que empiezas a enamorarte de alguien otra vez. Suena a esperanza, a miedo, a ilusión y a nostalgia. Una colección de temas “blanditos y cursis”, como ella misma los define, escritos y producidos durante el último año en la intimidad de su habitación. Es la Gala de siempre, pero más madura, más precisa y con un sonido trabajado al detalle. En esta entrevista nos cuenta todos los detalles de este trabajo.

Escucha la entrevista completa:

– Estamos entrando ya en el último trimestre del año. ¿Qué balance haces a nivel personal y profesional de todo lo que te ha traído por ahora este 2026?

– Ha sido un año muy intenso. He vivido una mudanza, enamorarme de nuevo, he estado  conociendo muchos artistas nuevos que me han inspirado en lo musical… He estado bastante ocupada la verdad este año.

– Tu último EP lleva por título “Pop blandito”. ¿Cuál es la primera palabra que te viene a la cabeza al pensar en estas cinco canciones?

– La palabra que más uso y que me encanta es «Blandito». Es algo que me caracteriza a mí como persona y sobre todo a mis canciones.

– Esa palabra es una manera también de auto etiquetar tu propio estilo musical. ¿En qué se diferencian las canciones de Gala Nell de las de cualquier otro artista de pop convencional?

–  Algo que tiene mucha influencia es el hecho de que yo haga mi música sola en una habitación. Eso se ve reflejado en mis canciones. Quizás no haga un EP donde haya una producción enorme con baterías espectaculares, lo que se escucha es lo que he grabado yo con mis propias manos. Ese factor tan artesanal se nota en mis canciones.

– Has convertido una etiqueta como la de “blandito” en el concepto central de tu identidad artística. ¿No es en cierto modo un poco peligroso mostrarse tan vulnerable ya de primeras, porque estás enseñándole al mundo tus puntos débiles y tu lado más frágil?

– No creo que mostrarme vulnerable sea mostrarme débil, al contrario, una persona que es capaz de expresar lo que siente sin vergüenza ni reparo, demuestra una valentía muy grande. Y eso es algo que yo soy incapaz de no hacer, me surge como persona y por eso lo hago así. Es muy honesto y es muy yo.

– En una industria musical que muchas veces exige que las mujeres sean empoderadas. ¿Es una forma de reivindicar que la fragilidad y lo cursi también pueden ser una forma de poder?

– Sí, totalmente. Pero de manera inconsciente ya te digo, no es algo que busque adrede, me surge y me nace. Pero sí, a diferencia de quizás otros proyectos más pop, que a veces se interpretan como proyectos con menos sentimiento, reivindicar dentro de este género que también se puede ser vulnerable, pequeñito y blandito mola también. Y hay cabida dentro de este género también para esto.

– Pop blandito” es un disco que recorre las distintas etapas de una relación y el proceso de volver a encontrarse con uno mismo. ¿Es un álbum para sanar heridas o está hecho a modo de catarsis personal?

– Cada uno es libre a la interpretación de cómo lo viva. Para mí fue narrar todo lo que he estado viviendo en este año y medio. El proceso de dejarlo con alguien y luego de volver a enamorarte queda plasmado en las canciones y ha sido bastante casual.

– El EP abre con la luz de “que no me falta na si estás tú» y cierra con la nostalgia de “fue un placer”’. ¿Es una cronología de esa reconstrucción emocional?

– No, el orden fue por cómo a mí energéticamente me gustaba que fuera. Quería acabar con una luz un poco más nostálgica porque, aunque el último tema es más triste, también tiene esa luz en la producción que suelen tener mis temas.

– Todas las canciones de este disco están producidas, mezcladas y masterizadas por ti. ¿Es la libertad creativa el bien más preciado que tienen?

– Cien por cien. Es algo que me libera completamente. También en cierta parte me puede encarcelar en el sentido de que al final, como no salgo de mí misma, hay cierto límite en mi creatividad o en mi expresión. Pero sí, el hecho de que yo pueda ser libre con mi música y pueda hacer lo que me dé la gana y cuando me dé la gana, me da una libertad espectacular. Es algo que me gusta mucho, la verdad.

– ¿Cuándo se da por terminada una canción cuando eres tú misma la que se encarga de completar todas las fases del proceso?

– Hay muchos muchos artistas con los que he hablado de este tema y sí me suelen decir que les cuesta mucho saber cuándo un tema está acabado. Y es curioso, porque a mi no. Yo siento que cuando ya le he dado el máximo potencial ya está acabado.

– Este disco recoge tu vida amorosa de los últimos dos años: el enamoramiento, el desamor, la ilusión que vuelve cuando menos te lo esperas y la vulnerabilidad que queda después de una ruptura. ¿Cuál de las cinco canciones sería para ti el eje central o la parada más importante de ese viaje emocional?

– Sin duda la primera, «que no me falta na si estas tú». Esa fue la canción que hizo que yo tomara la decisión de hacer más canciones y sacar un EP.

– Siendo este un disco con tanta carga emocional. ¿Te daba vértigo que la gente no reaccionara al lanzamiento tal y como tú esperabas?

– Ya llevo bastante tiempo haciendo música y con el tiempo intento desvincularme de eso, porque si pensara en cómo la gente puede recibir lo que hago, nunca sacaría nada. Lo que hace que yo saque música es mi ilusión y mis ganas de aprender y seguir mejorando. Estas canciones me llevaban a un sitio mejor, por eso las saqué. Luego ya como la gente se lo tome sale un poco de mi control, por eso intento no pensar mucho al respecto.

– Lo has presentado en redes sociales como una colección de canciones que abrazan el corazón con la misma delicadeza con la que se cura un golpe emocional. ¿Se llega más fácil al corazón del oyente cuando se escribe desde la honestidad y la autenticidad?

– Yo creo que sí. No sé los demás, pero yo como oyente y amante de la música conecto más con esos artistas que siento que están contando más allá, e intento también hacer eso mismo yo. Sí que es verdad que la línea de cuánto contar y cuánto ser privada con mi vida es muy delgada. Cuando he contado de más la gente lo ha agradecido, pero intento encontrar un equilibrio, no quiero vender mi vida para vender mi música.

– Y en una época en la que la tendencia es imitar todo aquello que funciona, ¿ser auténtico y honesto a la hora de componer es para ti un acto de valentía o de inconsciencia?

– Completamente inconsciente. Yo me defino a mí misma como cantautora, cuando estoy componiendo no pienso ni en TikTok ni en si la gente lo va a escuchar en redes, lo compongo y luego ya pienso lo que hacer.

–  Si nos centramos en las letras, “Pop Blandito” alterna canciones de amor con otras de despedida. ¿Cómo se gestiona esa dualidad de estar viviendo un presente precioso con alguien mientras tu cabeza o tu corazón aún están procesando las heridas del pasado?

– Es raro. Son sentimientos muy duales y muy complejos, pero a través de la música, de hablarlo mucho y de ir a terapia, siento que lo he llevado bien. Siempre he escuchado la típica frase de «para estar con alguien tienes que haber hecho todo el duelo». Y es verdad que yo había hecho gran parte del duelo, pero evidentemente todavía estaba acabando de cerrar las heridas. Y eso, no me impidió empezar algo, porque sentía que era lo correcto. Creo que con la persona adecuada vas a poder vivir estas cosas bien y sin hacerte daño a ti misma. Eso sí, tienes que tener cierta conciencia de lo que está sucediendo en tu vida y trabajar al respecto. No que sea una simple tirita.

– En la letra de “porfa ten cuidado” se nota el vértigo a abrir la puerta cuando todavía nos duelen las heridas del pasado. ¿Qué cuesta más, romper esa coraza y reconocer que una ruptura nos ha dejado frágiles o confiar en que otra persona puede cicatrizar las heridas y no hacer el golpe aún más grande?

– Es complejo. Cuando empecé a volver a enamorarme era bastante inconsciente. Es decir, en ningún momento pensé que me pudieran hacer daño. Y tuve suerte de que no lo hicieron y que ha sido una relación súper bonita. Pero es verdad, que el miedo que más tenía era que el pasado de alguna manera pudiera complicar el presente. Podía haber salido muy mal, pero confié plenamente y mira, al final salió bien.

– Dicen que tres minutos de música equivalen a años de recuerdos, ¿Qué recuerdo te gustaría que le quedara a la gente con el tiempo después de escuchar las canciones de este EP?

– Me gustaría que tuvieran un recuerdo muy suave del momento en el que lo estuvieran escuchando. Y que les ayudara a conectar con ese momento vital desde un punto más tranquilo, más sosegado, quizás.

– Si tuvieras que elegir una de estas cuatro palabras. ¿Cuál dirías que es la que mejor resume todo lo que has puesto dentro de este disco: esperanza, corazón, ilusión o nostalgia?

– Diría ilusión, yo creo.

– Las canciones son el eco de las batallas que libramos en silencio. ¿Qué sientes tú cada vez que te sientas delante de una hoja en blanco a componer?

– El momento de crear algo desde cero es de los sentimientos más placenteros que he vivido nunca. Siento mucha conexión y mucha emoción. No mucha gente lo experimenta y soy muy afortunada de poder hacerlo, hasta el punto que lo describo como si fuera una droga. Me pongo con la guitarra, escribo una canción, y ese gustazo de ponerle la letra, la melodía y expresar justamente aquello que quería, me parece de los sentimientos más top que existen en el mundo. Me genera muchísima adicción.

– Normalmente escribes sobre todo aquello que te inquieta o te preocupa. ¿No es un poco paradójico que esos pensamientos intrusivos acaben convertidos en melodías suaves y en pop blandito?

– Sí, y yo también lo pienso muchas veces. Es por mi manera de gestionar y de sentir las cosas. Aunque sean negativas, siempre les tengo mucha estima y no lo convierto en algo dramático, porque tampoco soy así. Lo vivo. Luego también a nivel musical, tengo tantas referencias de cosas tan blanditas y acústicas, que lo acabo convirtiendo en algo dulce sin querer. Pero sí, es algo que yo también me planteo mucho.

– ¿Cuál sería para ti desde el punto de vista del compositor el sentimiento o la emoción más difícil de plasmar en forma de canción?

– Muy buena pregunta. En general, el enamoramiento es complejo de expresar sin llegar a ser básico o aburrido. Yo lo que suelo hacer es fijarme en cosas muy concretas. Por ejemplo, «Desayunarte». Se acababa de ir mi novia de casa y de repente, cogí la guitarra y salió solo el concepto. Convertir una canción en un concepto es muy importante, porque a veces las palabras son demasiado simples.

– En más de una ocasión has dicho que entrar en tu Spotify es como entrar en un diario personal donde plasmas sin filtros todo aquello que sientes. ¿Alguna vez has dejado guardada en el cajón una canción por miedo a sentir que te estabas desnudando o exponiendo demasiado?

– Sí. Y no solo exponiéndome sino diciendo nombres.

– ¿Hasta qué punto es importante para un artista el autocuidado y saber valorarse a sí mismo para no caer en comportamientos autodestructivos?

– Muy buena pregunta. Es muy difícil, porque los límites son muy finos y es muy fácil caer en este círculo. No de destrucción pero si de saber que estás haciendo cosas cuestionables y justificarlo con que estás haciendo música. Yo es algo que intento evitar a toda costa porque sí, hago canciones pero lo primero soy yo, mi salud mental y mi alrededor. Aunque el límite sea muy difuso intento ser consciente siempre.

– Ya que hemos puesto la salud mental encima de la mesa. ¿Cuál dirías que es para ti el mayor desafío al que te enfrentas tu día a día, la inseguridad, la necesidad de aprobación externa, las frustraciones o la autoexigencia a la que nos sometemos nosotros mismos muchas veces?

– Más que todo eso yo creo que la inestabilidad de la industria. De repente tienes mucho trabajo y te va bien, de repente no. Estamos muy sometidos a números, a visualizaciones, y que una canción conecte luego son cosas que no podemos controlar nosotros. Es muy difícil no poner nuestra valía en esos números. Sentir que eso no te hace ni mejor ni peor artista para mí es lo más complejo de llevar.

– Una de las canciones de este EP, “Fue un placer” relata el momento exacto en el que aceptas que la relación ha terminado. ¿Eres de las que cree que las cosas nunca suceden por casualidad y que probablemente no serías la persona que eres hoy si no hubieras vivido esa historia?. 

– Sí, cien por cien. Las vivencias que tienes pasan por algo y te hacen ser la persona que eres porque te toca vivirlo. Creo que cambiar etapas y dejar cosas atrás siempre te lleva a nuevos sitios y a mí el cambio me da pánico. Pero siempre he acabado convirtiéndome en una persona que se acerca más a lo que yo quiero ser.

– La moraleja que nos deja esta canción es que el desamor no se cura desde el despecho, sino desde la nostalgia y el agradecimiento. ¿Por qué nos cuesta tanto entender que se pueden cerrar etapas sin necesidad de buscar culpables?

– Es algo que de hecho siento en la mayoría de mis canciones. En general falta en el mundo bastante autocrítica, mirarnos adentro y preguntarnos que podríamos haber hecho mejor. A veces es más fácil decir, me han hecho daño. Y tienes todo el derecho del mundo a sentirte así, pero normalmente en cualquier conflicto hay dos partes implicadas y ambas partes seguramente tengan su parte de responsabilidad.

– Cuando nos rompemos por amor, nos obsesionamos con buscar fuera lo que nos falta. ¿Cuántos momentos de introspección a solas en tu habitación has necesitado para entender que las respuestas no estaban en los demás sino en reencontrarte contigo misma?

– Yo estoy todo el rato pensando en qué cosas podía haber actuado mejor y en qué cosas he fallado. Hasta el punto que a veces es demasiado. Al final, intento ser la mejor persona posible y que la gente a mi alrededor se sienta lo mejor posible siempre. No siempre lo consigo, porque eso es imposible, pero lo intento.

– Esas preguntas y respuestas aparecen en otra de tus canciones, “Cómo?”. ¿En algún momento tuviste  miedo de llegar a perder el control de tu propia vida?

– Yo creo que no. He sido una persona que desde pequeña siempre he tenido claro lo que quería. Lo más difícil tal vez, ha sido saber a donde ir. Pero siempre he sentido que he tenido el control yo, raras veces lo pierdo.

– El ser humano funciona principalmente por dos motores, el amor y el miedo. ¿Eres de las que a la hora de tomar una decisión se suele guiar por el corazón o eres más de pensarte las cosas dos veces antes de lanzarte al vacío?

– Le doy muchísimas vueltas a las cosas. Ojalá pudiera ser más espontánea y pensar en todo menos, pero no puedo evitarlo.

– Hace unos años diste un salto de fe enorme al dejar la estabilidad de la enfermería por la incertidumbre de la música independiente. ¿Sigue estando presente esa inquietud de «qué pasará mañana» en tus canciones, o ha cambiado el tipo de miedos que tienes?

– No me dio demasiado vértigo dejar la enfermería, también porque era más joven y más inconsciente. En ese momento pensaba, ya haré que salga adelante. Ahora han cambiado mucho mis miedos. El mayor que tengo es no tener del todo claro si este es el camino que quiero seguir. Porque siempre he querido ser artista y dedicarme a la música, pero con el tiempo se me ha ido cayendo, quizás no era todo lo que yo había romantizado. Cada vez que estoy en el estudio, digo, claramente es lo que tengo que hacer. Pero luego en mis ratos libres, cuando le doy vueltas al coco, pienso que tendría que estar haciendo otra cosa o debería seguir otro camino. Eso es complejo.

– Si pudieras sentar en tu habitación a la Gala Nell que empezó a escribir este EP hace dos años, destrozada e inquieta. ¿Cuál crees que sería su reacción al escuchar el disco terminado? 

– Ceo que su reacción sería en plan contenta, de ánimo. También es verdad que ha sido un EP muy sencillo de hacer, no me ha supuesto demasiada complicación y ha surgido todo de una manera muy natural.

– Hace poco dijiste en otra entrevista que este EP es una recopilación de todo lo que has ido aprendiendo como compositora y productora durante todo este tiempo. ¿Qué descubrió la Gala Nell de 2026 sobre sí misma al terminar este disco que la Gala de hace dos años no sabía?

– Aparte de cosas técnicas de producción y de mezcla, creo que ahora me fío más de mi de mi intuición al escribir. Es decir, le doy cero vueltas, si algo me gusta voy a por ello desde el principio, no me lo pienso dos veces.

– Te gustaría que la gente escuchara este disco en un momento tranquilo, cerrando los ojos, y disfrutando de la sensación de calma y paz que transmite. ¿Crees que es un objetivo fácil con la inmediatez y el ritmo frenético con el que vivimos hoy en día todo?  

– Claramente no, si quisiera triunfar no estaría haciendo canciones así.

– Ya para ir terminando vamos a mirar hacia el futuro. ¿Qué tendría que pasar en 2027 para que digas al terminar, ha sido un buen año?

– Me gustaría que estos temas del EP los hubiera podido tocar en directo, mínimo dos o tres veces. Y me gustaría seguir mejorando y sacar un proyecto más colaborativo, poniendo a más gente también a escribir conmigo. Si consiguiera esos objetivos me daría por feliz y contenta.

– Y ya mirando a un futuro más lejano y como dicen que soñar es gratis, ¿Cuál sería tu mayor sueño a conseguir en el mundo de la música?

– Mi mayor sueño sería poder girar mucho más y hacer en algún momento una Riviera.

– ¿Eres de las que piensa que con esfuerzo y sacrificio se puede conseguir prácticamente cualquier cosa o también hace falta tener una pizca de suerte para lograr cumplir esos sueños?

– No, hay muchísima gente que lo intenta a diario, durante muchos años, que tiene mucho talento y no llega donde quiere, por desgracia.

– Por si alguien se incorpora ahora y no ha escuchado nada de lo que hemos hablado en esta entrevista, ¿Cómo le terminarías de convencer para que se pare a escuchar este “Pop Blandito”?

– Si eres una persona que te gusta escuchar música emocionalmente más compleja, eres consciente de lo que consumes y te apetece un momento de parar, reflexionar y sentir que alguien te acoge en su casa, este EP es perfecto para eso.

– Hay un refrán que dice que un abrazo es el lugar donde el amor habla sin palabras. ¿Podríamos poner el broche final a la entrevista diciendo que este EP es un refugio emocional para quienes sienten intensamente y un abrazo para quienes necesitan sanar después de una ruptura?

– Totalmente. El EP te va a acoger con los brazos abiertos y si tú no le sueltas él tampoco te va a soltar.

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