Sara Terraza, «Lo más sincero que hay en una persona es la mirada»

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Sara Terraza, «Lo más sincero que hay en una persona es la mirada»

«Supernova» es el último trabajo de Sara Terraza. La artista barcelonesa presenta un viaje luminoso entre la pista de baile y la emoción donde consolida una identidad artística fresca y directa: una nueva etapa que no pide permiso. La estética pop-disco y un toque nostálgico de los años ochenta son el escenario perfecto para unas canciones que invitan a olvidarse de los problemas durante un espacio de tiempo. En esta entrevista nos descubre todos los secretos de este lanzamiento.

Escucha la entrevista completa:

– “Supernova” es el título de tu último EP. ¿Cuál es la primera palabra que te viene a la cabeza al pensar en estas cuatro canciones?

– Explosión o cambio.

– Este disco nos lleva desde los sonidos jazz de tu anterior trabajo a la pista de baile. ¿Es un cambio que nace de la necesidad de experimentar o es una ruptura consciente con tu pasado?

– Yo creo que ambas. Quería cambiar un poco de rumbo y también hubo un proceso de experimentación y búsqueda. Estoy muy agradecida a Pedro Campos, que es el productor con el que he trabajado. Yo fui con una propuesta y luego con él la fuimos reformulando, nos tomamos nuestro tiempo para buscar referencias que realmente nos gustaran y lo que queríamos. Me acompañó en todo ese proceso.

– “Supernova” habla del deseo, del crecimiento personal y de la necesidad de abrazar la propia identidad sin complejos. ¿Es un disco hecho para sentir, para reconciliarte contigo o para recordarte que no necesitas la aprobación de nadie para ser tú misma?

– Yo creo que la última. Al final vengo de un ambiente académico, he hecho el superior de jazz y un cambio así choca. Todo es música y el lenguaje muchísimas veces es compartido. Tuve que hacer un ejercicio introspectivo de decir, no me importa lo que piensen, voy a centrarme en mí misma y en lo qué quiero transmitir.

– Una Supernova representa una explosión de energía para dar fruto a algo nuevo. ¿Hasta qué punto necesitabas soltar todo eso que llevabas dentro para ponerle al EP un título así de visceral?

– Llevo bastantes años dedicándome a la música, sacando y componiendo mis propias canciones. Sí que tenía una necesidad de componer sin ningún prejuicio, porque a veces yo misma me cerraba puertas o me condicionaba a mí misma. Este EP ha sido la excusa para romper con todo eso y decir: «esta soy yo».

– ¿Te daba vértigo que la gente no reaccionara a este cambio de sonido tal y como tú esperabas?

– Al principio sí. Luego, durante todo el proceso creativo, de grabación y de composición, estaba tan segura de lo que estaba haciendo que dejó de importarme.

– Reinventarse implica muchas veces asumir ciertos riesgos. ¿Qué es lo que más te ha costado dejar atrás para explorar esta nueva identidad artística?

– Lo que más me ha costado dejar atrás ha sido la temática introspectiva. De normal siempre tiendo a escribir canciones así, un poco más tristes o con mucho peso. Esta vez quería que fuera algo más ligero y que pudiera conectar más con la gente. Obviamente habla de experiencias personales, aunque de una forma más superficial.

– Musicalmente “Supernova” bebe de lo retro sin quedarse anclado en la nostalgia. ¿Qué parte de tu personalidad conecta más con esa música de otras décadas? 

– A mi siempre me ha gustado la música antigua. Llevaba tiempo metida en los años 20 con el jazz y los años 80 son hasta modernos. En casa, a mi madre le encanta esta música y siempre he escuchado eso de pequeña, así que la tengo muy familiarizada. Aparte, a mí los sintetizadores me flipan y los 80 fueron un boom de eso, tema que escuches, tema que encuentras referencias que te gustan e inspiración.

– El EP está compuesto por cuatro canciones que funcionan como diferentes capítulos de un mismo viaje emocional. ¿Cuál sería para ti de las cuatro, la parada más importante de este viaje?

– Buena pregunta. El objetivo de este EP era deshacerme un poco de los prejuicios y componer y expresarme libremente. En ese sentido, «Sólo para mí» habla un poco de eso y podría ser esa parada. Aunque cada uno de estos cuatro temas es especial para mí. Por ejemplo «Al mando» hace un balance de cosas que he cambiado y que ya no forman parte de mí. Esa búsqueda de identidad y como soy libre de hacer creativamente lo que quiera sin importarme lo que me digan.

– El disco lo abre “Digan lo que digan”, un título muy directo y desafiante. ¿Es una manera de declarar ya de primeras, que todo lo que hay dentro de este disco parte de la autenticidad?

–  «Digan lo que digan» fue el primer tema que compusimos y producimos. Yo siempre me lo he imaginado como una historia, en un club ambientado o una discoteca. En la letra tiene mucho peso la mirada. Igual en el fondo sí que tiene ese significado pero también me gusta verlo como algo entre dos personas. Ahí está el sustento.

– Y en una industria donde la tendencia es imitar todo aquello que funciona, ¿salirse del camino establecido y ser honesto con lo que uno siente es para ti un acto de valentía o de inconsciencia?

– De valentía. Si tienes un poco de consciencia del panorama musical sabes que estás haciendo algo distinto. No hay un circuito consolidado de esto y hacerlo, al final es una apuesta de valentía. Yo lo veo así.

– Si mañana desaparecieran las reproducciones, las cifras, las redes sociales y supieras que nadie va a juzgarte nunca. ¿Harías algo diferente en tu proyecto musical?

– Seguramente no, pero sería mucho más feliz. El mundo de las redes es un infierno, si comparas cómo era antes la industria musical, los artistas que salían en la tele, el talento que había realmente… Ahora está tan masificado todo que a veces se pierde la importancia de la música, del talento y del arte.

– ¿Qué te parece más interesante a la hora de contar una historia en una canción: lo que se dice explícitamente en la letra o todo aquello que no se dice y se deja a la interpretación? 

– Me gusta más darle importancia a lo que se deja a la interpretación. Está bien decir las cosas literalmente, pero el universo de cada uno es tan grande que puedes hacer crecer la canción exponencialmente así.

– La letra de “Digan lo que digan” habla de ese deseo que se esconde en la mirada. Si las miradas pudieran hablar, ¿serían más sinceras que nosotros mismos?

– Totalmente. Lo más sincero que hay en una persona es la mirada.

– Otra de las canciones de este EP, “Pegaos”. captura la sensación de querer estirar una noche perfecta hasta el infinito. ¿Tiene la música también esa capacidad de hacernos sentir que el tiempo pasa más despacio? 

– Yo creo que sí. Además me pasa una cosa cosa muy curiosa con esta canción, que ya me pasó desde el proceso de composición y creación: cuando acaba quiero volver a escucharla. Y mira que no suelo escuchar mis canciones, pero es que «Pegaos» tiene ese efecto, tanto a través de la letra como a través de la producción musical, que quiero volver a escucharla una y otra vez. Me produce doblemente el efecto ese.

– Dicen que las canciones son como cicatrices, que cada una lleva una historia y una herida detrás. ¿Qué es lo más duro de componer, sacar al exterior los miedos o revivirlos luego de nuevo en los conciertos?

– Sacarlos a la luz. Luego has estado tanto tiempo componiendo el tema, produciéndolo, escuchándolo en el estudio… que cuando estás en el escenario te desvinculas de eso y te centras más en conectar con el público. El paso duro es cuando lo vas a publicar y dices: «ahora todo el mundo va a saber lo que me pasó».

– Hace poco dijiste en otra entrevista que la música es lo que más feliz te hace, pero también lo que más ansiedad te da. ¿De dónde nace esa ansiedad?

– Nace de cómo funciona la industria. Es decir, si me aseguraran que sacando la música que quiero hacer puedo vivir de ello, esa ansiedad desaparecería. Pero el hecho de tener que adaptarte a una industria que tiene tan poco en cuenta el contenido musical y el talento, es lo que me rompe los esquemas. Si estamos hablando de música, ¿Cómo se puede priorizar antes a un influencer que a un músico?.

– En “Solo para mí”, hablas de desconectar, activar el modo avión y dedicarte tiempo para ti misma. ¿Hasta qué punto es importante el autocuidado y saber parar para respirar, para no ser devorado por ese ritmo frenético con el que se consume hoy en día todo?

– Es lo más importante. No me refiero a convertirte en una persona exclusivamente egoísta, pero tener un punto de cuidarte a ti mismo y tener tu equilibrio, al final te hace estar bien con todo lo demás, con la gente que te rodea, con tu trabajo… En definitiva estar en paz y a gusto con uno mismo.

– Esta canción muestra tu lado más frágil y vulnerable. ¿Te cuesta mucho quitarte la coraza y aceptar que, al exponerte así, le estás enseñando al mundo tu lado más débil?

– Me cuesta más quitarme la coraza de lo que me gustaría admitir. Pero la música me permite hacerlo, me gusta trabajarlo en las canciones.

– ¿Cuándo fue la última vez que sentiste que necesitabas activar el modo avión y olvidarte de todo lo que pasaba a tu alrededor? 

–  Ayer, cada día en realidad. Siempre hay un momento que necesito apagarlo todo y para mí, no significa necesariamente estar en casa. Me da mucha energía por ejemplo salir a la naturaleza, a algún parque, donde sea.

– La música de baile suele estar vinculada al placer o la euforia. ¿Cómo se gestiona esa dualidad para hacer convivir en un mismo espacio el placer y reflexiones tan íntimas e introspectivas? 

– Ese es un gran reto. No tengo la respuesta. Pero hay que normalizar que los sentimientos nunca vienen solos y es compatible tener ganas de sentir placer y a la vez necesitar una búsqueda más introspectiva. Todo está relacionado.

– ¿Qué recuerdo te gustaría que le quedara a la gente después de escuchar alguna de las canciones de este disco?

– Me gustaría que recordaran una sensación, la que más les haya gustado escuchando las canciones: ganas de bailar, inspiración, lo que sea.

– Además de para ti, has escrito muchas canciones para otros artistas, ¿eres igual de perfeccionista cuando compones para los demás que cuando lo haces para tu propio proyecto?

– Soy muy perfeccionista, pero es verdad que conmigo entro en psicosis extrema. Cuando es para otra persona, lo veo todo mucho más claro porque no hay tanto ruido, tengo la capacidad de ver claramente lo qué está buscando y yo simplemente soy el canal a través del cual pasa la música. En cambio con mi proyecto, hay veces que se puede convertir en un laberinto sin fin. Eso desgasta mucho, pero a la vez es muy estimulante.

– Poder mostrarnos tal y como somos es fundamental para cualquier manifestación artística. ¿Es la libertad creativa el bien más preciado que puede tener un artista?

– Para cualquier artista la libertad de expresión es lo más importante. En un mundo ideal en el que hubiera una industria que soportara eso, mejor todavía, pero lo que está a nuestro alcance, que es lo que podemos hacer nosotros, es intentar ser el máximo de honestos con nosotros mismos. Y expresar lo que artísticamente sentimos.

– Si mañana te pusieran delante un contrato discográfico millonario pero a cambio tuvieras que renunciar a esa libertad que tienes ahora mismo, ¿aceptarías?

– Llevo muchos años siendo artista independiente y eso sería como darle un caramelo a un niño. Soy consciente de todo lo negativo que pierdes haciendo eso, pero es tan importante tener recursos económicos para tirar adelante un proyecto que habría que valorar la oferta para tener ese soporte y poder hacer creativamente lo que quisiera.

– Ahora que tienes más claro lo que quieres hacer musicalmente, ¿también tienes más claro aquello que ya no estás dispuesta a aceptar?

– Sí, he tenido varias experiencias negativas con managements, sellos editoriales y demás, que sí que tengo claro lo que no quiero.

– ¿Cuándo consigue un artista ser completamente libre, cuando aprende a decir que no o cuando deja los miedos aparcados en un cajón?

– Ambos, creo que pueden estar perfectamente alineadas esas dos cosas, y de hecho me parece perfecto que sea así.

– Dicen que soñar es gratis, ¿Qué objetivos te has puesto por delante con tu música y con tus canciones, te has fijado alguna meta?

– Intento ser ambiciosa, pero de forma saludable, porque si no, te puedes frustrar mucho o te puedes perder por el camino. Mi meta principal es poder llegar a vivir exclusivamente de mi proyecto. Vivo desde hace años de la música, pero en diferentes facetas: compositora, teclista o cantante mercenaria, como yo lo llamo. Si pudiera vivir exclusivamente de mi música y de mi proyecto sería una maravilla.

– ¿Cuál sería tu sueño más ambicioso a conseguir en el mundo de la música?

– Hay algo muy especial cuando escribes una letra o compones una canción y llega a conectar con la gente. Es lo más precioso que puede haber, imagínate una persona que ha escuchado tu música, le ha gustado, le ha hecho sentir algo y le ha removido hasta tal punto que se la ha aprendido, va a salir de su casa para ir a verte y la va a cantar a pleno pulmón en un concierto. Este sería mi objetivo, más que el números de reproducciones: poder conectar de este modo con las personas.

– Si tuvieras delante a la Sara Terraza que empezaba a dar sus primeros pasos en la música con apenas 17 años. ¿Qué consejo le darías para que disfrutara más del camino?

– El consejo que le daría es que se rodee de buenas personas. No da igual con quién trabajes, es fundamental que ese manager o ese AR te acompañe tanto en los buenos como en los malos momentos. Al final, son los que te van a dar ánimos o los que te pueden destrozar emocionalmente.

– ¿Cambiarías algo de lo vivido en todo este tiempo?

– No, no cambiaría nada. He cogido el camino largo en esto, empecé en un programa de televisión y tuve una oferta discográfica, pero no acababa de sentirme cómoda con las opciones que me daban y decidí ponerme a estudiar música desde cero.

– Ya para ir terminando, acabas de presentar el EP en Madrid y Barcelona, ¿Qué sorpresas nos quedan por delante para esta recta final del año?

– Mucha música. Aparte de compartir al máximo este EP que realmente acabo de sacar, tengo muchas ganas de seguir compartiendo mi música con otros artistas y seguir creciendo poco a poco.

– Imaginemos que hay alguien que no ha oído hablar nunca de ti y que no ha escuchado nada de lo que hemos hablado en esta entrevista. Para poner el broche final a la entrevista, ¿Cómo le convencerías para que se pare a escuchar “Supernova”?

– Si te gusta la música y tienes ganas de escuchar algo distinto en el pop español, «Supernova» tiene esos elementos distintivos.

– Muchas gracias Sara por compartir este ratito con nosotros. ¿Algo que quieras añadir y que te haya faltado por decir?

– Nada, que muchas gracias a todos los medios que apoyáis a los artistas emergentes. Es súper importante para nosotros y hacéis una gran labor.

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