
Julia Sabaté, «No quiero ser egoísta por pensar demasiado de mí»
Julia Sabaté presenta «Egoísta», un álbum con el que se identificará una generación de mujeres que están aprendiendo que priorizarse a sí mismas. Nace de una experiencia impactante que puso a prueba su seguridad y confianza, y que terminó derivando en una búsqueda musical de recuperación y autonomía. En lugar de describir el momento en sí, se centra en las consecuencias: cómo te redefines cuando tus límites se han desdibujado. En esta entrevista nos cuenta más detalles.
Escucha la entrevista completa:
– El título de tu último disco es una declaración de intenciones. ¿Por qué llamar egoísmo a cosas, que en realidad, son una forma de cuidarnos?
– Creo que hay una connotación bastante negativa en la palabra egoísta. Para mí ha sido muy importante ser un poco egoísta en la vida, significa tomar más espacio, celebrar quiénes somos y valorar ese no. Hay mucha fuerza en la palabra y si aprendes a serlo te puede ayudar mucho en la vida.
– Si pusiéramos estos tres conceptos en una balanza. ¿Cuánto dirías que hay de necesidad, cuanto de liberación y cuanto de desahogo detrás de estas doce canciones?
– Todo, ha sido un equilibrio. En muchas canciones estoy buscando la manera de expresar ese sentimiento de querer ser más egoísta. Pero no siempre puedo, no me sale. Y aún después de escribir el disco me cuesta mucho. Eso también se escucha en todas las canciones. Es un viaje, una aventura que no se ha terminado.
– Dicen que las canciones son conversaciones pendientes que tenemos con nosotros mismos. ¿Hasta qué punto necesitabas gritarle al mundo todo lo que llevabas dentro?
– Me ha costado mucho ser honesta con mis amigos cuando me preguntaban qué tal estaba. Y después de poder hablar con ellos, me he dado cuenta que es muy importante también hablar contigo mismo. Es allí donde empieza la recuperación. Si puedes hablar contigo y además, sabes lo que te está pasando y por qué no te sientes feliz, entonces ya puedes seguir adelante y dar el paso.
– Egoísta es una palabra que solemos asociar de primeras a algo negativo. ¿Dónde estaría para ti el límite que separa el egoísmo del amor propio?
– Siempre tenemos que tener en cuenta a los demás, hay que ser amables y cuidar el uno al otro. Pero tienes que tenerte a ti mismo en el número uno. Si puedes amarte a ti mismo, también puedes amar luego a otra persona. Y al revés, creo que es muy difícil. No puedes querer a otra persona y no quererte a ti.
– Cada canción muestra una manera diferente de afrontar lo que sucede cuando se han traspasado los límites personales. ¿Qué te gustaría que alguien entendiera de ti después de escuchar el disco que quizás no has sabido explicarle nunca con palabras?
– Espero que cuando alguien escuche el disco sienta resiliencia. Y también que no se sienta solo o sola. Yo me he sentido muy sola en este proceso porque no sabía lo que me estaba pasando. No se habla mucho del proceso posterior a haber vivido una situación donde tus límites personales se han traspasado. Quiero poner luz a ese proceso y que la gente no se siente tan sola como yo me he sentido.
– ¿Hay alguna frase del disco que te haya costado especialmente escribir porque implicaba reconocer algo de ti que preferías no exponer en público?
– Sí, la frase «No quiero ser egoísta por pensar demasiado en mí misma». Es muy sencilla, pero de alguna manera sacar una canción diciendo eso y a la vez llamar a tu disco egoísta es algo que me daba bastante miedo.
– El disco abre con la canción que le da título. ¿En qué momento concreto empezaste a sospechar que quizá ser un poco más egoísta era precisamente lo que necesitabas?
– Cuando estaba notando que no me estaba cuidando bien. Vivo en Países Bajos y quiero muchísimo a mis amigos. Pero me estaba distrayendo, saliendo demasiado y no me estaba cuidando como debía. Me miré en el espejo y pensé, algo tiene que cambiar ahora mismo porque sino, no sé cómo van a salir las cosas. Y empecé a decir no. Y aunque es una palabra muy sencilla, a veces nos cuesta decirla.
– ¿Qué es más difícil a la hora de reconciliarnos con nosotros mismos, perdonarnos por haber sido egoístas o perdonarnos por no haberlo sido cuando lo necesitábamos?
– Es una pregunta muy bonita. Creo que si miramos atrás, nunca nos tenemos que sentir culpables por el pasado. Tenemos que ser amables con nosotros mismos, mirar al futuro y pensar, la próxima vez puedo hacerlo de manera diferente.
– Desde el punto de vista del compositor. ¿Qué es lo más duro de componer canciones tan viscerales como éstas, sacar al exterior los miedos o revivirlos luego de nuevo en los conciertos?
– Sacar al exterior los miedos.
– La letra de “Vacía” aborda las secuelas que nos dejan ciertas heridas emocionales. ¿Crees que el tiempo es suficiente para cicatrizar todas las heridas que llevamos dentro?
– Sí, el tiempo es una medicina. Si nos damos tiempo de reflexionar, respirar y pensar en nosotros mismos, podemos ver las cosas de otra manera.
– ¿En algún momento llegaste a tener miedo de perder el control de tu propia vida?
– Muchas veces. Me da mucho miedo perder el control. Pero al mismo tiempo es casi como un juego: una vez tienes el control y otra vez lo pierdes, tienes que vivir con eso.
– En “Vacía”, la soledad deja de ser un castigo para convertirse en una elección. ¿Cuántos momentos de introspección a solas en tu habitación has necesitado para entender que las respuestas no estaban en los demás sino dentro de ti?
– La soledad es algo que me cuesta bastante. Siempre he tratado de buscar una vía de escape, como estar con mis amigos tomándome una cerveza. Cuando aprendí a estar sola en mi cuarto, sin teléfono, sin nada, en ese momento escribí esta canción. Fue mi manera de reflexionar sobre lo que estaba haciendo.
– ¿Es verdad eso que dicen de que cuando cae la noche los artistas hablan con el silencio?
– El silencio es casi una persona, podemos tener una conversación muy bonita con él.
– ¿Hasta qué punto es importante el autocuidado para una artista para no perderse dentro de la propia mente y evitar caer en comportamientos autodestructivos?
– Es muy importante saber lo que sientes y poder expresarlo. Pero también no estresarte demasiado si no encuentras las palabras. Si es así, no pasa nada, quizás en un mes o dos salga ese sentimiento en el papel. Con el tiempo, podemos encontrar y reflexionar muy bien sobre lo que sentimos, pero sin presión.
– “Adelante” representa un cambio de perspectiva: Salir del bucle y empezar a avanzar. ¿Cómo sabemos cuando hemos realmente pasado página: cuando dejamos de mirar atrás o cuando somos capaces de vivir con nuestro pasado sin que condicione nuestras decisiones?
– Yo creo que cuando ha podido seguir adelante sin sentirse culpable. Si no tienes un sentimiento negativo con esos pensamientos, has podido pasar página.
– En “Mi Aria”, la única canción con dos palabras, abordas el conflicto entre la culpa y la libertad. ¿Por qué nos cuesta tanto poner límites sin sentir que estamos haciendo algo malo?
– Nos cuesta poner límites porque no queremos hacer daño a la otra persona. Y si pones límites en algo o alguien, no hay seguridad de que no puedas hacerlo. Al menos eso es lo que me ha pasado a mí, tenía miedo de decir lo que me estaba pasando por si esa persona se sentía mal. Y no quería que se sintiera así.
– Dicen que la libertad de un artista comienza donde termina su zona de confort. ¿Alguna vez has dejado de intentar o de hacer algo por miedo a saltar al vacío?
– Sí, a veces en la vida no he hecho cosas por miedo. Pero para mí el miedo también es como el silencio, puede ser un personaje. Y de eso hablo en «Diablo», en la vida hay luz y hay oscuridad. Y encontrar el equilibrio de poder vivir con la oscuridad es necesario, porque no se va a ir en la vida, siempre va a estar ahí. Si la entendemos y sabemos cómo vivir con ella, las cosas podrán ser un poco más fáciles.
– Antes has hablado de la importancia del no. ¿Cuándo empieza un artista a ser completamente libre, cuando aprende a decir que no a los demás o cuando deja de decirse no a sí misma?
– Cuando puede expresar el valor de la palabra en su manera de ser.
– “Hipocresía” pone sobre la mesa las contradicciones que existen entre lo que mostramos, lo que pensamos y lo que realmente sentimos. ¿Por qué juzgamos en los demás, lo que nos cuesta reconocer en nosotros mismos?
– Escribí esa canción cuando quería a alguien mucho, pero el amor era demasiado. Tenía miedo del amor que sentía por esa persona. Pero a la vez, quería hacer todo lo posible para que estuviera otra vez en mi vida. «Hipocresía» habla de eso, es como jugar con el rechazo y querer acercarte a una persona otra vez.
– ¿Alguna vez has sentido que, para ser aceptada por los demás, estabas siendo demasiado poco tú?
– Sí, cuando estaba en el colegio. He vivido muchos años intentando ser valorada por los demás y no por mí misma.
– Si mañana desaparecieran las reproducciones, las cifras, las redes sociales y supieras que nadie va a juzgarte nunca. ¿Harías algo diferente en tu proyecto musical?
– Me atrevería más con todo.
– Si pudieras esconder durante un día una parte de tu personalidad para que otra ocupe su lugar. ¿Cuál sería?
– En este momento de mi vida, he aprendido a ser honesta sobre cómo me siento y lo que es importante para mí. Expresar quién soy, con mis inseguridades, aunque piense mucho y aún pueda sobre pensar las cosas demasiado.
– En otra de las canciones del disco, “Espejismo”, invitas a reflexionar sobre la diferencia que hay entre lo que creemos que estamos viviendo y lo que realmente sucede. ¿Alguna vez te has mirado en un espejo y no has reconocido a la persona que estaba mirando al otro lado?
– Sí, muchas veces.
– ¿Hasta qué punto, y más en una industria como la musical, tan dependiente de las cifras y los seguidores, nuestras expectativas pueden impedirnos ver las cosas tal y como son?
– Eso es una cosa que he tenido que aprender. No importa si tienes mil seguidores, lo que importa es el arte que haces. Y si son pocas personas las que lo escuchan, no pasa nada. A veces damos demasiada atención a los números y a los seguidores. No significa que lo que hagas sea menos o que no esté bien hecho.
– El tono de todas las canciones es directo, valiente y emocionalmente crudo. ¿Cómo distingues entre una versión de ti que ha evolucionado y otra que simplemente ha aprendido a protegerse mejor?
– Diría que todo esto ha sido un viaje, de principio a fin, y este viaje aún no se ha terminado. Que haya escrito un disco como este no significa que ahora esté bien, estoy mejor y estoy feliz, eso sí, pero no significa que domine el arte de ser egoísta o que haya superado todo. Es un proceso sin final.
– Si pudieras sentarte a escuchar el disco con la Julia acababa de publicar el disco de “Callada”. ¿De qué crees que se sentiría más orgullosa?
– De la honestidad. Y también creo que estaría muy orgullosa de la fuerza que tiene ahora mismo, porque está haciendo cosas que antes le daban muchísimo miedo.
– ¿Madurar también significa aprender qué tipo de artista o de persona no quieres ser?
– A veces tenemos que ser una versión de nosotros mismos que no nos gusta para saber precisamente lo que no nos gusta. No podemos seguir una vida perfecta siempre, del principio al final. Hay momentos en la vida en el que las cosas no van como queremos, nos miramos al espejo y no vemos a la persona que creías que eras. Fallar, amar y el miedo son todo cosas muy importantes.
– La pregunta que cierra el disco es “¿Soy real, soy santa o soy mortal?”. Si hiciéramos un sondeo, ¿Cuál te gustaría que más respondiera la gente después de escuchar las doce canciones?
– Soy mortal.
– ¿Eres de las que cree que las cosas nunca suceden por casualidad y que probablemente no serías la persona que eres hoy si no hubieras vivido todo lo que te ha traído hasta aquí?
– Sí, seguramente. Gracias a lo que he vivido soy la persona que soy hoy y eso me hace feliz, porque me siento conectada con la mujer que soy hoy en día, agradezco todos los aprendizajes y la voz que me ha dado este proceso.
– Ya para ir terminando vamos a mirar hacia el futuro. En noviembre verá la luz la edición Deluxe del disco. ¿Qué sorpresas va a llevar con respecto a la que hay ya publicada?
– Pues mira, tengo otra novedad, el 27 de enero actuaré en Sala El Sol por primera vez aquí. Estrenaré todas las canciones del disco en directo y habrá algunas sorpresas.
– En “Alaya” te diriges a quienes ya no están con la esperanza de que puedan salvarte de aquello que te atormenta. ¿Podríamos poner el broche final a la entrevista diciendo que “Egoísta” es lo más parecido a ese refugio que intentas encontrar cuando vienen a visitarte todos los fantasmas?
– Sí, «Egoísta» es un refugio. Y no hay refugio si no hubiera habido fantasmas.
– Muchas gracias Julia, te deseamos toda la suerte del mundo con este disco y con todos los proyectos que tengas por delante. ¿Algo que quieras añadir y que te haya faltado por decir?
– Nada. Si quieres saber más de mí me puedes seguir en las redes. Me puedes encontrar en @juliasabateofficial, estaré encantada de veros todos allí.